hasta el punto de que

El año nuevo, en la jornada lo conoce el arriero,
pero no en el dinero.
pero una vez iniciado,

En principio y fin de año, crece el día cada paso.

Al empezar el año, ya crece el día un paso de gallo,
cambio de las predichas crudezas, enero tiene de antaño contraído un compromiso con los hombres, y lo cumple con seriedad caballerosa. El de

ALARGAR LA DURACIÓN DE LOS DÍAS.- Ya se dijo antaño:

Ni creció el día ni menguó; hasta que el año no entró;
y esto sea favor y disfavor a la vez para los labradores, pensemos con alivio que

Quien pasa el mes de enero, pasa el año entero.
su duración no pasa de treinta y un días que se dejan atrás en un santiamén; y una vez pasados, aunque,

En enero, no hay carro malo ni buey bueno,
Suficientemente apercibidos para la lucha contra el frío, nos sentimos cobardía. Después de todo

Enero es caballero, si no es ventolero;
y siempre deberemos alegramos de que así sea ya que

Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
siempre podremos observar que,

En enero, le sudan las narices al perro,
A la postre, y por mucho que suavicen su temperatura los arroyos, según el aserto:

Por San Vicente, toda agua es caliente,
ni por esos falsos heraldos de la primavera que sólo son, en realidad, afirmaciones de invierno sobre la faz del campo:

Por enero, florece el romero.
ni por las valentías de la Naturaleza que nos refieren cómo,

Tiritando, en el mes de enero, tiritando nació el cordero;
No nos dejemos engañar por las fugaces caricias del sol, porque

Sol de enero, siempre anda detrás del otero;
Y cuando sea indispensable afrontar los rigores del ambiente que hicieron llamar justicia de enero a la carente de calor humano, conviene dar cumplimiento a la exhortación meticulosa:

En mañanas de enero, no se dan los buenos días ni se quitan los sombreros.
y es indispensable huir en

Enero, buen mes para el carbonero,

de toda ocasión o lugar donde nos aceche una pulmonía.

En enero, poco en el sendero: un día y no cada día;
Además del abrigo, hay que buscar el amparo el calor natural o artificial:

En enero, de día al sol y de tarde al brasero.
En enero, un rato al sol y otro al humero.
Enero, mes de zamarra, buena lumbre amarra.
Enero, leña vieja, rancio vino, fresco tocino y nueva pelleja;