Los pescados se ofrecen más exquisitos:

Salmón de enero, al rey el primero.
Salmón de enero, al emperador primero,
y después, contando de grado en grado.
Si el villano supiera el sabor de la gallina en enero,
no dejaría ninguna en el pollero.
En enero, echa gallina en el puchero;
y si puedes, echa gallina los otros meses.
y pide, para satisfacer sus necesidades:

En enero, más que nunca buen puchero.

A fe que lo encuentra digno del mejor gastrónomo. Las aves son mas gustosas que en los sucesivos meses.
Adiós, te dejo con tus refranes de Enero.
ALIMENTOS, tanto más necesarios cuanto que

Enero tiene el diente luengo.
Enero tiene el diente largo,
Para honrar los días santos; para luchar contra el azote de las heladas; para procurar defensas al organismo, la Naturaleza ofrece y el hombre busca substanciosos y sanos
Yo que queria ir mañana de rebajas.
y así tratan de procurarse asuetos que llegan a imaginar presididos por raros fenómenos celestes, como el que anuncia:

El día de la Epifanía, se ven las estrellas a mediodía.
O soñando como festivos días que no son de guardar, al amparo de alguna solemnidad onomástica:

En la corvilla de enero, San Antón es el primero.
Corvilla de enero, San Sebastián primero.
Corvilla de enero, San Sebastián primero;
calla, tente varón, que primera es San Antón.
A veinte de enero, San Sebastián primero;
detente, varón, que primero es San Antón.
A veinte de enero, San Sebastián primero;
detente, bruto, que primero es San Canuto.
O todo perezoso a continuar la interrumpida faena campestre, luego inventan éstos nuevos motivos de bureo, anticipando fiestas todavía lejanas, según el pensamiento que reza:

Desde San Antón, mascaritas Ion.
Por San Antón, carnestolendas son,
Vaya pelona que esta cayendo.
Me parece que mañana tenemos vacaciones.
aseguran los que no quisieran ver nunca llegado su fin. Y aun cuando, los más rendidos a las exigencias del trabajo, disponen:

Después de la Epifanía, todo ruin fuera de la villa,
Por último, LAS FIESTAS también ayudan a olvidar las heladas y las nieves invernales. Empieza el afta con el regusto de las vacaciones navideñas, que todos desean prolongar;

Hasta San Antón, pascuas son,
y en cuya virtud se aconsejar:

Si compras perro lebrero, pruébalo
en enero; y si la pieza no te trae a la mano,
que lo mantenga su amo.
por cuya razón,

Al galgo más lebrero, se le va la liebre en enero,