Por eso, su padre, harto de su malas notas, le amenazó contirarlos a la basura. “Me asustaba tanto no verlos más”, recuerda, “que cogí el tomavistas de mi madre y los grabé mientras chocaban por últimavez”. Al mirar aquellas imágenes descubrí una nueva pasión”. Así nacióuna leyenda del cine.
Steven Spielberg odiaba las matemáticas. “Mi padre me explicaba que dividir tres entre cuatro era imposible, y yo ledecía: “Claro, porque no se puede poner el tres en el agujerito del cuatro”, relató el director de Tiburón en un artículo biográfico. Encambio, su pasión eran los trenes de juguete. Pasaba horas haciéndolos chocar.
steven spielberg
Como relata W. E. Wise en su libro Edison, the youth and his times, salvó la vida del hijo del jefe de estación de policia de su ciudad. Edison vio como el niño, que jugaba en las vías, iba a ser arrollado por un tren y se lanzó sobre él, le tiró y le cubrió con su cuerpo mientras el tren pasaba aescasos milímetros de ellos. Por aquella hazaña, el chico fue recompensado con un curso de telegrafía que fue el principio de su carrera como inventor.
Nadie en su escuela habría dicho que Thomas Alva Edison iba aconvertirse en uno de los grandes genios del siglo XX. De hecho, sus profesores creían que el muchacho tenía una inteligencia limitada, ya que le costaba asimilar sus enseñanzas. Pero su único problema real era una incipiente sordera provocada por la escarlatina. El hecho quecambió su vida se produjo en 1862, cuando tenía doce años.
thomas edison
Los médicos tuvieron que sacarme el violín del esófago. Menos mal que no estudiaba violonchelo”. La anécdota, evidentemente, está exagerada, pero tras aquel suceso, Woody comenzó a practicar boxeo: “Llegué incluso a competir, y hasta gané un trofeo escolar”, cuenta Allen.
Resulta difícil imaginar a Woody Allen en un ring, pero tal y como apunta en el libro Conversaciones con Woody Allen, de Eric Lax, en su infancia reveló inesperadas habilidades pugilísticas. Durante su niñez tuvo que soportar las burlas de otros chavales, y que le llamaran despectivamente Red por su cabello pelirrojo: “Un día que iba a clasede violín, un energúmeno me gritó: ‘ ¡Eh, Red!’ Yo me encaré con él y ledije: ‘Mi nombre no es Red, ¿te enteras, pedazo de mula?’
Por eso, BinLaden y otros seis hermanos le acompañaban en largas acampadas, en las que aprendían a cabalgar y a manejar armas de fuego. Su padre falleció cuando él tenía once años, y le dejó en herencia una fortuna que variaba, según las fuentes, entre 80 y 300 millones de dólares.
Nadie habría dicho, viendo su infancia, que Bin Laden llegaría a ser elenemigo público número uno. Tuvo una niñez dorada, ya que su padre era un poderoso constructor que tuvo 54 hijos. Cuentan sus biógrafos que Osama era un niño despierto que se convirtió en uno de los favoritos de su progenitor al compartir con él su amor por el desierto.
osama ben laden
Curiosamente, J. R. R. Tolkien, autor de El señor de los anillos, descubrió su pasión por los mundos fantásticos a los seis años, después de picarle una tarántula que le dejó al borde de la muerte. El futuro escritor pasó su convalecencia leyendo una enciclopedia sobre criaturas mitológicas, que años después formarían su universo literario.
j. r. r. tolkien
Una experiencia similar la vivió Stephen King, quien, a los doce años, quedó impresionado por el asesinato de un niño de su vecindario. Las muertes de críos de corta edad son una constante en sus novelas posteriores: ej. cemeterio de animales
Stephen King