La reina -quien estaba en el país desde el viernes en visita privada- lucía un conjunto de pollera marrón con estampado rosado, con un particular sombrero del mismo
color. Las otras mujeres de la delegación también cumplieron estrictamente con el protocolo de la realeza holandesa de usar sombrero. El príncipe, en tanto, llevaba un elegante
traje oscuro con una corbata celeste
pastel.