Esta quinta entrega se compuso de varias películas para televisión de dos horas, la última de las cuales termina insinuando que, por fin, la tensión sexual entre Laura Holt y Remington Steele va a resolverse de modo definitivo, y no sólo con los besos que se dieron de vez en cuando en algunos momentos de la serie.
En ese momento, Pierce Brosnan estuvo a punto de ser James Bond en ‘Alta tensión’, sustituyendo a Roger Moore, pero la enorme publicidad que se generó sobre esa noticia movió a la cadena a renovar la serie por una última temporada, haciendo que Brosnan no pudiera comprometerse con Bond, y que el papel acabara en manos de Timothy Dalton.
‘Remington Steele’ se mantuvo en antena durante cinco temporadas, aunque, por culpa de unas audiencias que iban siendo cada vez más bajas, la NBC la canceló tras la cuarta, en 1986.
Cuando se editó la primera temporada en DVD, de hecho, sólo Brosnan aparecía en su carátula. La elegancia y encanto de su personaje, con un pasado muy complicado que va desvelándose poco a poco, era uno de los aspectos definitorios de la serie, junto con unos títulos de crédito cuya música estaba compuesta por Henry Mancini.
Además, siempre hubo rumores de que, en realidad, Brosnan y Zimbalist no se llevaban del todo bien, quizás porque, aunque ella era la que aparecía primero en los títulos de crédito, el que se convirtió en una estrella gracias al programa fue él, figurando de manera mucho más prominente en todas las promociones de la serie.
La relación entre Holt y Steele fue potenciándose con el paso de las temporadas, sin que llegara nunca a consumarse, algo que al final se volvió en su contra.
Uno de los aspectos que se hizo más famoso era la costumbre de Steele de utilizar películas antiguas, casi siempre de género negro, como ejemplo para resolver algunos casos, y bastantes episodios basaban sus tramas en ellas. Además, todos incluían Steele en el título.
Ya desde la primera temporada, la relación de atracción no reconocida entre los dos protagonistas recibía tanta atención como los casos que debían resolver, y el tono de todos los episodios era irónico y ligeramente humorístico.
La serie resultó un éxito desde el principio.
El tema se complica cuando, durante uno de sus casos, Holt se encuentra con un ladrón, al que interpreta Pierce Brosnan, que para huir de la policía adopta la identidad del señor Steele, con lo que los dos empiezan a trabajar juntos, siendo ella el verdadero “cerebro” detrás de la agencia.
No me la perdía.
Yo tampoco, aunque algunas veces daba un poquito de asquito.
Emitida por la NBC entre 1982 y 1987, seguía a Laura Holt (Stephanie Zimbalist), una detective privada que no consigue clientes por ser mujer y que crea a un jefe ficticio, Remington Steele, para que le resulte más fácil sortear esos prejuicios y trabajar.
Si hay una serie que, en gran parte, definió lo que hoy se conoce como “tensión sexual no resuelta” en televisión, ésa fue ‘Remington Steele‘.
V (serie de televisión)
No me la perdía.
En el transcurso de la historia, el canal de televisión de la Resistencia emite informes de personas que, superando enemistades, se unen para repeler la ocupación "extranjera", tal como sucedió con blancos y negros en Sudáfrica (que para las fechas de producción de la serie, todavía estaba bajo el apartheid). Además, se usan referencias directas a ciertos personajes de la historia: Diana, por ejemplo, puede asociarse con el infame Dr. Josef Mengele.