Soy un viejo
amigo del
pueblo, que acudia a las maravillosas
fiestas de la villa, como
joven que era, me gustaban los
toros, y la alegria, pero lo mejor de todo estaba en la gente que habitaba el lugar, le hacian sentirse a uno deel pueblo donde todo se compartia con sonrrisas y buen hacer, mil gracias, que la
fiesta no decaiga, y que el espiritu siga siendo de esa hermandad que nos hace mas humanos.