Esbelta y vivaz, esta rapaz se acantona en el monte bajo espeso salpicado de árboles (alcornoques, encinas, etcétera), en pinares, marismas y otros biotopos.
AGUILA CALZADA:

El plumaje de la Aguililla Calzada puede presentar dos fases de coloración muy diferentes. Este hecho ha confundido a los antiguos naturalistas, hasta el punto de que la existencia de esta especie, poco repartida, fue mal conocida durante mucho tiempo. Su talla relativamente pequeña para un águila y la gran variabilidad de sus actitudes, en tierra o en vuelo, complican aun más la identificación del Aguililla Calzada en la naturaleza. Con frecuencia se confunde con el Busardo Ratonero.
Alimentación: Aves y mamíferos (liebres, conejos, ratas, etc.); reptiles.

Hábitat: Montañas y riscos.
Nidificación: Nido voluminoso, de ramitas y ramas verdes, en una pared rocosa o árbol; puesta precoz (enero-febrero) de 2 huevos blanco sucio sin manchas o con manchas pardo claro; incubación, sólo por la hembra, de unos 40 días; los pollos, alimentados por ambos padres, vuelan tras unos 70 días.
Identificación: Adultos, partes superiores pardo oscuro e inferiores blancas; debajo de las alas, oscuro con una banda negra desde el cuerpo al borde delantero; borde de ataque, blanco (en el ala); cola con una ancha banda negra casi terminal. Los jóvenes son rojizos, ligeramente estriados por debajo y, con frecuencia, tienen una mancha negra en la muñeca.
El Aguila-azor Perdicera una rapaz de cría muy precoz; año tras año ocupan el mismo nido, añadiendo material cada vez, de modo que llega a convertirse en una enorme masa de ramas de más de dos metros de longitud, cuya cubeta recubren con hojas frescas, y en la que comienzan la cría casi en pleno invierno. Si las condiciones de alimentación son buenas, suelen criar dos pollos.
La pareja, muy unida, no se separa apenas durante el año y es frecuente observar dos aves, macho y hembra, recorriendo largas distancias, dispuestas a sorprender a la joven Paloma Torcaz, aun inexperta, o al Alcaraván
La mixomatosis ha disminuido considerablemente los efectivos del conejo de monte y el Aguila-azor Perdicera se ha visto obligada a cambiar su menú. Las perdices rojas, las grajillas, por su abundancia, y los reptiles son ahora las presas corrientes, aunque también captura mamíferos y otras aves de talla media.

La pareja, muy unida, no se separa
AGUILA PERDICERA:

En la época en que los conejos de monte eran más abundantes en los campos, las perdiceras no tenía apenas dificultades para conseguir comida
Alimentación: Liebres, conejos, perdices, corderos (raramente) y carroña.

Hábitat: Montañas y riscos.
Nidificación: Ambos sexos construyen o reparan nidos en noviembre o diciembre; puesta, marzo o abril, usualmente dos huevos blancos, a menudo con marcas pardo rojizas; incubación, alrededor de 50 días, principalmente por la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, dejan el nido tras unas 12 semanas.
Identificación: Casi uniformemente oscuro, con matiz dorado en la cabeza; pico pesado y poderoso; alas excepcionalmente largas; hembra mayor que el macho.
El nido escogido, un gran montón de ramas colocadas en saliente o cornisa de montaña, y muy raras veces en un árbol, va aumentando de tamaño al paso de los años. Lo reparan antes de la estación de cría y a menudo lo engalanan con vegetación fresca. Según van creciendo los pollos el nido se va cubriendo de un deposito de huesos, restos del alimento aportado por los adultos.
Las águilas reales se emparejan para toda la vida y tienen normalmente dos o tres puntos concretos de nidificación para elegir entre ellos; estos lugares se hallan situados a distintas alturas, variando la distancia entre ellos, que a veces puede ser mínima, escasamente 20 metros. Frecuentemente utilizan estos puntos en rotación.
AGUILA REAL:

No hay ave que se pueda comparar en majestuosidad al Águila Real. Esta enorme rapaz vuela sobre las cumbres montañosas, desplegando las alas en una envergadura de algo mas de dos metros, mientras escudriña el cielo y la tierra en busca de su presa. Luego se lanza hacia la víctima a una velocidad de 150 kilómetros por hora y cae para apresar una liebre, perdiz o conejo. Ocasionalmente las águilas capturan corderos, aunque normalmente solo los que están débiles por falta de alimento. ... (ver texto completo)