hola yo vivia en albares estuve hasta los 10 años luego ivamos pero mis padres vendieron la casa y no he vuelto air, he hablado con ana y ella si me conoce ya te explicara saludos
“Vas que chutas” significa literalmente: vas de patadas, y así deje entenderse, con un doble significado: o hacer algo bien, rápido y preciso, o todo lo contrario: no tener ninguna posibilidad, ir equivocado en todo.
De esta forma se creó la palabra “chute”, el verbo “chutar” y por supuesto, las frases hechas.
Como en castellano, todas las palabras se escriben como se pronuncian, al oír “Shoot”, pronunciado por un inglés, suena así como “chut”, por lo que se en España se escribió literalmente como suela.
En realidad, “Chutar” proviene del inglés, de la palabra “Shoot”, que significa traducido: tiro o disparo fuerte de pelota.
La palabra “chuta” no existía en castellano hasta el siglo pasado, cuando la fiebre del fútbol se apoderó del interés de una gran parte del país.
Va que chuta.
Así cuando a una persona le decían “se te ve el plumero”, aludían a que se le notaban sus ideas liberales, en clara alusión al penacho de la milicia.
Lo de las plumas hace referencia al penacho que decoraba el sombrero de la milicia liberal que se creó en España en 1820 para la defensa del liberalismo. Dichas tropas llevaban un uniforme exagerado, sobre todo en el penacho de plumas, claramente desproporcionado.
Aunque ahora forma parte del lenguaje coloquial, en su origen estaba relacionado con la rivalidad política, aunque parezca mentira.
Esta expresión se usa actualmente para indicar que se conocen las verdaderas intenciones o los pensamientos del interlocutor.
Ver el plumero
Del campamento salió rápidamente a la vida civil y quedó como un pequeño insulto u muestra de desprecio hacia la otra persona.
Por lo tanto decir “ Váyase usted a la porra” era algo muy común en la vida militar, como forma de castigo leve, algo así como un arresto.
Cuando algún soldado cometía alguna falta leve, generalmente le castigaban a quedarse sin sus horas libres, y le ordenaban “ir a la porra”, es decir, al bastón que había plantado en el cuartel.