Esta localidad y los demás
pueblos de la zona son municipios prisioneros de sus fronteras naturales que marcan los picos de la
Sierra de Ayllón, y su difícil acceso, obligando a sus escasos vecinos a vivir de espaldas a la provincia de
Guadalajara a la cual pertenecen, siendo
Madrid su salida natural y su conexión con la civilización (su prefijo telefónico es el de la Comunidad de Madrid y sus conexiones eléctricas, y su abastecimiento es a través de esta comunidad autónoma).