Hola Raquelina.
Ya era hora, hemos acabado reventados.
Tanta fiesta, no me extraña, menos mal que la huelga te ha venido bien para recuperarte.
Anina, que las fiestas han terminado....................
Ya era hora, hemos acabado reventados.
Buenos dias RG
Feliz dia para ti y un besooooooooo
Hola Victoria, buen comienzo de semana.
Buenos dias RG
Feliz dia para ti y un besooooooooo
Anina, que las fiestas han terminado....................
Buenos dias Albares, hoy acaba la marcha minera, espero con exito, y creo que es SAn MIGUEL felicito a todos
un abrazo
Buenos y soleados días Berta.
Luego seguiré con algún dicho más.
Aquí te espero.
Buenas tardes foreros.
Buenos días IR, hace mucho que no te veía la letra.
Luego seguiré con algún dicho más.
Estas ausencias del rey motivaban a menudo la inquietud de los súbditos a quienes, cuando preguntaban por él, se les respondía evasivamente que el rey estaba en Babia.

La expresión se hizo coloquial y pasó al lenguaje común para significar toda disposición de ánimo desentendida, de propósito o involuntariamente, ante cualquier tarea apremiante.

Hoy en día, nosotros la utilizamos específicamente para hacer referencia a toda persona distraída o que parece ausente en el momento en que más se necesita de su concentración. ... (ver texto completo)
Durante la Edad Media, al parecer, abundaba la caza en ese lugar y los reyes de León lo eligieron como punto de reposo, particularmente para alejarse de los problemas de la corte, complicada con las intrigas palaciegas de los nobles, empeñados en instaurar un régimen feudal semejante al de la Europa septentrional. Además, los reyes aprovechaban las bondades del lugar para -como diríamos en nuestros días- "desenchufarse" de la tarea estresante, que no era poca.
Aunque al lector le parezca mentira, Babia existe y es una apartada comarca de la provincia de León, en España, poco fértil y bastante alejada de las zonas pobladas en cuyo territorio hoy se encuentran importantes pantanos de aprovechamiento hídrico.
ESTAR EN BABIA

(To have one’s head in the clouds)
De ahí, que a esta clase de "invitados" se les llamase despectivamente capigorrones, de donde -por analogía- surgió la expresión comer de gorra, en alusión al hecho de poder hacerlo merced a los saludos realizados con ese elemento.

Mucho tiempo después, en este siglo, comenzaron a pulular cantantes e instrumentistas populares que realizaban su actuación en la vía pública y que recogían la limosna dada por los transeúntes, en un sombrero o gorra que depositaban en el suelo.