Viagras falsas
La dinámica es la misma: papeles y certificados falsos que simulan ser de organismos oficiales, dinero que se ha de adelantar para tramitar y mover el papeleo, tarjetas de residencia que no sirven para nada...
En los últimos meses se han detectado muchos timos donde se ofrece un trabajo bien pagado a ciudadanos de terceros países que quieren entrar en España
Este timo también se ha adaptado al momento de crisis que vivimos y, aunque una herencia o un premio de lotería son muy importantes, casi lo es más encontrar un empleo bien remunerado.
Oferta de trabajo
Y luego pedirán más, y más, y más hasta que el "primo" comienza a sospechar y desaparecen.
A cambio de los datos, el timador suministrará al timado o "primo" numerosos documentos, todos falsos, emitidos por alguna supuesta entidad donde se supone está la cantidad millonaria. Es en ese momento cuando comienzan a surgir los problemas, que solo pueden "solucionarse" si el estafado adelanta cierta cantidad de dinero para gastos de gestión.
Gastos de gestión
. Y el timado comienza a enviar datos más personales, como el número de cuenta para recibir la supuesta herencia o premio.
La mayoría de los que reciben estos correos/cartas pasan del tema. Sin embargo otros sí responden, dando más datos suyos. Un día aparece en su casa el estafador haciéndose pasar por abogado, representante, político o médico de un millonario africano que poco a poco se va ganando tu confianza.
Te ha tocado un premio
Hoy, gracias a la presión de la policía y la falta de financiación el envío de estos "ganchos" se ha reducido de manera considerable aunque la cifra de cartas es aún importante, unas 9.000 diarias.
Este timo no es algo nuevo, ya que tuvo su origen en la década de los 80, donde se llegaban a enviar entre 20.000 y 25.000 cartas diarias.
Menos envíos
No has comprado un décimo de lotería ni conoces a la persona que te acaba de dejar una suculenta herencia pero has recibido un correo electrónico o una carta donde se te anuncia la buena nueva en plan "Ha ganado en la lotería española un millón de euros" o "mi cliente, al morir, le ha dejado como herencia 500.000 euros". Es el timo de las cartas nigerianas.