Al revelar los carretes comprobamos que las películas se habían velado de manera inexplicable.” Isabel, la esposa del actual alcalde de Riba de Santiuste, recuerda lo que ocurrió esa
noche. “Aquella gente bajó asustada, con mucho miedo, diciendo que había visto cosas raras... Yo he estado comiendo de día en el
castillo y mis hijos han pasado allí toda la noche sin oír nada.