ALBARES (Guadalajara)

La montaña
Foto enviada por Jose

Su pequeño tamaño y su discreto comportamiento explican por qué sus costumbres no se conocen aún perfectamente.
Es más fácil observarlo durante la época de cría, ya que, en las demás, es muy escondedizo. Como muchas especies que viven en zonas húmedas, el Buitrón prefiere el abrigo de las plantas acuáticas al terreno descubierto.
Con mucha frecuencia no se conoce de este pájaro más que una rápida aparición del macho y su corta emisión sonora, cuya repetición pronto resulta pesada para el oído.
EL BUITRÓN:

El Buitrón es un minúsculo pajarillo, gracioso, vivo e inquieto, de apagados tonos, único representante europeo de su género, típicamente tropical. Habita los terrenos húmedos tanto como áridos abundantes en matojos.
Buenas tardes Toño, encantado saludarte.
Hasta luego amiguetes.
Alimentación: Principalmente insectos cazados al vuelo.

Hábitat: Montañas y riscos.
Nidificación: Anida en pequeñas colonias; nido, bien guarnecido, construido por ambos sexos, con barro, en forma de copa, en roqueros, acantilados costeros y fluviales, cuevas; a veces junto a los de aviones comunes; puesta, de abril a junio, 4 a 5 huevos blanco cremoso manchados de pardo y gris; incubación principalmente por la hembra, unos 24 a 26 días; dos crías.
Identificación: Parecido al Avión Zapador. Aunque ligeramente mayor, enteramente pardo por encima y blanco sucio por debajo, careciendo de faja pectoral; cola cuadrada con marcas blancas cerca del extremo; sexos iguales.
La población española parece que se comporta de dos modos diferentes, pues si bien en muchas zonas altas desaparecen en otoño para ir a invernar fuera de España, en las zonas más bajas está presente todo el año.
Persiguiéndose en vuelo, los aviones roqueros desarrollan el cortejo nupcial, en el que a veces uno de ellos recoge en el aire una pluma o pelusa para entregarla a su pareja; generalmente se limitan a vuelos circulares.
Ocupa igualmente una amplia gama de altitudes, desde el nivel del mar hasta las más altas cumbres de nuestros macizos montañosos, como Gredos, los Pirineos, etc.
Esta golondrina es la más montaraz de todas las que habitan en España. Frecuenta casi exclusivamente acantilados costeros o del interior, aunque se conocen casos de nidos en edificios y otras construcciones.
EL AVIÓN ROQUERO:

En el estrecho valle rocoso en cuyas paredes crecen algunos matorrales, los aviones roqueros van y vienen, volando con sus cortas alas triangulares, dedicados a una caza encarnizada de insectos, menos rápida que la de los vencejos reales, que ocupan el mismo acantilado.