Maqueta de la Iglesia. Realizada por Jose Palafox.
En España es ave típicamente estival, que cría repartida en sitios apropiados por casi toda la Península: suele llegar hacia últimos de marzo; abandonando sus zonas de cría en el mes de septiembre.
Es un cazador temible, aunque su fuerza sea limitada. Captura mamíferos y aves vivas; pero cuando las condiciones de vida se hacen difíciles, ha de contentarse con reptiles e insectos.
Esbelta y vivaz, esta rapaz se acantona en el monte bajo espeso salpicado de árboles (alcornoques, encinas, etcétera), en pinares, marismas y otros biotopos.
AGUILA CALZADA:

El plumaje de la Aguililla Calzada puede presentar dos fases de coloración muy diferentes. Este hecho ha confundido a los antiguos naturalistas, hasta el punto de que la existencia de esta especie, poco repartida, fue mal conocida durante mucho tiempo. Su talla relativamente pequeña para un águila y la gran variabilidad de sus actitudes, en tierra o en vuelo, complican aun más la identificación del Aguililla Calzada en la naturaleza. Con frecuencia se confunde con el Busardo Ratonero.
Alimentación: Aves y mamíferos (liebres, conejos, ratas, etc.); reptiles.

Hábitat: Montañas y riscos.
Nidificación: Nido voluminoso, de ramitas y ramas verdes, en una pared rocosa o árbol; puesta precoz (enero-febrero) de 2 huevos blanco sucio sin manchas o con manchas pardo claro; incubación, sólo por la hembra, de unos 40 días; los pollos, alimentados por ambos padres, vuelan tras unos 70 días.
Identificación: Adultos, partes superiores pardo oscuro e inferiores blancas; debajo de las alas, oscuro con una banda negra desde el cuerpo al borde delantero; borde de ataque, blanco (en el ala); cola con una ancha banda negra casi terminal. Los jóvenes son rojizos, ligeramente estriados por debajo y, con frecuencia, tienen una mancha negra en la muñeca.
El Aguila-azor Perdicera una rapaz de cría muy precoz; año tras año ocupan el mismo nido, añadiendo material cada vez, de modo que llega a convertirse en una enorme masa de ramas de más de dos metros de longitud, cuya cubeta recubren con hojas frescas, y en la que comienzan la cría casi en pleno invierno. Si las condiciones de alimentación son buenas, suelen criar dos pollos.
La pareja, muy unida, no se separa apenas durante el año y es frecuente observar dos aves, macho y hembra, recorriendo largas distancias, dispuestas a sorprender a la joven Paloma Torcaz, aun inexperta, o al Alcaraván
La mixomatosis ha disminuido considerablemente los efectivos del conejo de monte y el Aguila-azor Perdicera se ha visto obligada a cambiar su menú. Las perdices rojas, las grajillas, por su abundancia, y los reptiles son ahora las presas corrientes, aunque también captura mamíferos y otras aves de talla media.

La pareja, muy unida, no se separa
AGUILA PERDICERA:

En la época en que los conejos de monte eran más abundantes en los campos, las perdiceras no tenía apenas dificultades para conseguir comida
Alimentación: Liebres, conejos, perdices, corderos (raramente) y carroña.

Hábitat: Montañas y riscos.
Nidificación: Ambos sexos construyen o reparan nidos en noviembre o diciembre; puesta, marzo o abril, usualmente dos huevos blancos, a menudo con marcas pardo rojizas; incubación, alrededor de 50 días, principalmente por la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, dejan el nido tras unas 12 semanas.
Identificación: Casi uniformemente oscuro, con matiz dorado en la cabeza; pico pesado y poderoso; alas excepcionalmente largas; hembra mayor que el macho.
El nido escogido, un gran montón de ramas colocadas en saliente o cornisa de montaña, y muy raras veces en un árbol, va aumentando de tamaño al paso de los años. Lo reparan antes de la estación de cría y a menudo lo engalanan con vegetación fresca. Según van creciendo los pollos el nido se va cubriendo de un deposito de huesos, restos del alimento aportado por los adultos.