Segunda parte. Perdone que no me levante.
No tengo porque convocar ninguna
reunión, ni tampoco voy a ir. Quiero soluciones, estoy harto. Hace años ya hicimos uan reunión en mi
casa y ustedes se rieron en mi cara. Dos veces no se lo voy a consentir. No me mezcle a mí en su responsabilidad ni tampoco a los jóvenes del
pueblo, esto es únicamente su responsabilidad.
Si vuestras mercedes se encontrarán muy afligidos por mi ausencia en la reunión, yo les proporcionaré una
foto mía, pero por favor no
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