Ay, Ay, Ay qué razón tienes Abaco.
Si no fuera por vosotros dos, no sé si a nuestro banco le entraría la carcoma, pero lo que seguro le entraría sería tristeza de verse abandonado. Así que, acudo rauda y veloz y me siento un ratito para acompañaros. Y os traigo una danza preciosa que tuve la suerte de ver la semana pasada. La danza de las espigas con las nubes del cielo. Una suave brisa cargada de intenciones las mecía mientras, en lo más alto, una pequeña nube, ensimismada, las cubría con mimo. ... (ver texto completo)
Si no fuera por vosotros dos, no sé si a nuestro banco le entraría la carcoma, pero lo que seguro le entraría sería tristeza de verse abandonado. Así que, acudo rauda y veloz y me siento un ratito para acompañaros. Y os traigo una danza preciosa que tuve la suerte de ver la semana pasada. La danza de las espigas con las nubes del cielo. Una suave brisa cargada de intenciones las mecía mientras, en lo más alto, una pequeña nube, ensimismada, las cubría con mimo. ... (ver texto completo)