Querida prima:
Aquí estoy otra vez, en esta
ventana que está algo apagada. Ya veo que Lavis está ocupado con biberones y pañales y no entra ni de día ni de
noche. Debe ser que los nietos no le abandonan, y hace bien en disfrutarlos, que pronto crecerán y ya será otro cantar.
Ya sabes prima bonita que puedes venirte cuando quieras de vacaciones, que siempre serás bienvenida y así disfrutar de la
romería, de los
bailes o de lo que quieras, que ya sé que sigues siendo una fiestera.
Espero que Juanjo
... (ver texto completo)