Entramos en época
otoñal, el
invierno está próximo y con él, el
pueblo toma otros matices. Retomamos los viejos hábitos y nos da pereza salir de
Madrid. Las
casas del pueblo están frías, los días son muy cortos, la
calle se queda vacía y la gente se refugia en sus hogares. Pero , ¡ copónnn ! ir a Peraleja los fines de semana, aunque sea a pasar el día!!!
Er cuchi.