Foto tomada por Rosalia Cañas Carrascosa.
Una piedra como esta me fume yo el año pasado con mis colegas y nos quedamos cortos.unos portillanos fumetas...que nos gusta un petardillo!
Hola yo perdi un testiculo como este si alguien lo ha encontrado que me llamen.
Esos portillanos guapos que cada vez salen mas guapos, mia que sois guapos.
A ver quien le pone la gomita...
Hola, yo quería saber si hay hoteles o pensiones en palomera, por que quiero ir este verano para que mi abuela vea el sitio despúes de tantos años (estuvo allí en la Guerra). Por favor que alguien de allí me conteste. Mi e-mail es esperanzamiguel@hotmail.com GRACIAS.
Hola Ramón, cuida ese colesterol...
Una vez más, se nos deja claro que los valores del Evangelio pueden prender en cualquier ambiente. Una vez más, queda claro que la proclamación del Evangelio no es asunto fácil.
Una vez más, descubrimos que el mensaje del Evangelio tiene vocación de universalidad. Una vez más, se nos manifiesta que la propagación del mensaje evangélico necesita de testigos.
La Iglesia de Amiens ignoraba la localización de las reliquias de San Fermín. La tradición habla de su hallazgo y traslado, en el año 615. En el s. XII, llega una reliquia del cráneo a París. Y esto dio comienzo a una gran devoción popular al santo.
Se hace apóstol de Aquitania, donde predica incansablemente, edificó templos y convirtió a la región entera. Fue encarcelado y ejecutado en secreto.
Fermín se hace discípulo de Honesto, discípulo de Saturnino. Y con él recorre las comunidades navarras convirtiendo a numerosas familias. Fermín es enviado a Toulouse para completar su formación. Allí es ordenado sacerdote. Y, al poco tiempo, es consagrado Obispo.
Así llega la predicación hasta Pamplona. El primero en escucharla fue el padre de Fermín, cuando se dirigía al templo de Júpiter. Ante la predicación de Saturnino, se convierten y bautizan cuarenta mil navarros; entre ellos, toda la familia de Fermín.
Todo nos habla de una familia pamplonesa, de finales del s. III, formada por el padre, la madre y tres hijos: Fermín, Fausto y Eusebia. Por esos años, el obispo de Toulouse (Francia), Saturnino, decide extender el mensaje cristiano al otro lado de los Pirineos.
(7 de julio)
Obispo de Amiens (Francia) y mártir. Copatrono de Navarra junto con San Francisco Javier. La vida de San Fermín parece partir del conocimiento que tenemos de San Saturnino, cuyas actas auténticas datan de los siglos IV-V. En Pamplona se inicia el culto no antes del S. XII.