TRESJUNCOS: Ahora va un cazador y dice que si no fuera por ellos...

Ahora va un cazador y dice que si no fuera por ellos morirían los conejos de mixomatosis. No sé si reir o si llorar.

La mixomatosis es una enfermedad casi de síntesis, inducida por el hombre para exterminar el conejo de Australia. El hombre es tan ingenuo que cree que sus agresiones no tienen repercusiones posteriores. Pero pronto la enfermedad cruzaría las barreras oceánicas y diezmaría las poblaciones de lagomorfos de medio mundo, sobre todo de Europa. Y con nuestro conejo desapareció el lince ibérico.

El control de los conejos enfermos lo pueden hacer perfectamente las águilas, los zorros y los turones, pero claro... Quitan presas potenciales para el lucrativo y criminal negocio de la caza, lo cual como explicaré a continuación es una falacia.

La mixomatosis se ceba con los conejos, porque los cazadores matan previamente a los predadores que eliminan a los individuos enfermos de forma natural. La cadena de sucesos sería la siguiente:

El cazador mata las águilas, los zorros y las urracas para que haya más conejos... Pero no hay más conejos, porque la superpoblación inicial pronto se transforma en epizootia y los lagomorfos acaban muriendo por la infección de un virus. Con lo cual el cazador perpreta un doble atentado, con el agravante de que ni siquiera él mismo se beneficia.

Si las urracas no devoraran la carroña de un conejo muerto en pocas horas, todos los conejos de la zona se contagiarían en pocos días. Pero los cazadores se empeñan en matar urracas, juanes, etc... En un vano intento de mejorar las poblaciones de especies cinegéticas. No se puede ser más necio.

Es obvio que han fracasado, que están equivocados, porque siguen matando zorros, urracas, incluso águilas y sin embargo cada vez hay menos animales para cazar. El campo está muriendo gracias a ellos. Acabarán por dispararse unos a otros, y si no al tiempo, y lo que es peor: nadie lo lamentará.

Thurro, el último aborigen.