TRESJUNCOS: “Aspira a vivir en olor de popularidad y, para sostenerla,...

“Aspira a vivir en olor de popularidad y, para sostenerla, se ve en la necesidad de adoptar una pose de hombre tremendo que en ocasiones deriva hacia el histrionismo: “Soy el número uno y pido perdón por lo fácil que me ha sido”. Su irrupción es muy sonada y recurre muy habitualmente al desplante y al golpe de ingenio, cuando no a la impertinencia para mantener esa popularidad. Cuando los elogios disminuyen, él mismo se los prodiga sin rebozo lo que le acarrea constantes enemistades.
Trata de encubrir con bravatas su incapacidad para infundir críticas positivas a los de su misma condición. De hecho, se jacta de tener enemigos porque también esto entra en el juego.
Arrogante, audaz, insensible, agresivo, se ríe del mundo y goza escandalizando al público, disfruta amedrentando a la grey de plumíferos con sus rugidos destemplados.
Disfraza la ternura de crueldad, es un cuitado que cuando se lanza ya no sabe detenerse; un hombre delicado a quien mortifica la idea de que su sensibilidad pueda trascender. Hombre sensible y afectivo, en el fondo, que se oculta bajo una máscara de dureza. Gran trabajador y gran escritor, pese a todo”.

Creo que no se puede describir mejor a Cela y, sinceramente, yo no podría llamar “colega” a nadie con estas características.

Permitidme que me inmiscuya en el “duelo mortal” de palabras para deciros que lo más interesante de esta conversación es la referencia a Camilo José Cela, a quien, después de leer durante largas horas, describo con la ayuda de un personaje espontáneo y veraz (todo lo contrario a Cela). No creo que el plagio sea un modelo a seguir, provenga de quien provenga.

Quien quiera entender esto, que lo entienda.