¡Hola Marisa!, ¡Hola Merce!.
Me alegra que os acordéis tanto de
Tresjuncos y de vuestros vecinos. Dicen que uno es del lugar donde ha vivido su infancia, y vosotras la habéis vivido aquí.
La infancia es la mejor época de la vida, y por muy dura que ésta resulte, siempre deja buenos recuerdos. Los lazos que se crean de niño no se rompen jamás.
El
barrio no es lo mismo sin vosotras. Saludos a la "guerrillera", la dama de hierro de la "moraleja".
Job.