Tienes razón: el tigre de Jesulín, el clan
Pajares, o el bigote de la Pantoja, ya no entusiasman al vulgo. Ni siquiera escandaliza ver a Boris Izaguirre enseñándolos. La prensa rosa se cebará con Letizia y el Príncipe, y caerá sobre ellos como "Los Pájaros" de Hitchcock. Hará astillas del
árbol regio cuando la carcoma se apodere de él.