La mejor manera de verlas es en
bicicleta.
Las
motos las espantan antes de tiempo y les hacen sufrir bastante. Si realmente amáis la
naturaleza, olvidaos de la
moto: EL RUIDO ES UNA FORMA MáS DE CONTAMINACIóN (además del humo)
Y si no amáis la naturaleza, mejor que os quedéis en el
bar o en vuestra
casa, y dejéis tranquilos a estos pobres animales.