"Debemos estar dispuesto a empezar a amarnos".
"Debemos dejar en paz el pasado y perdonar a todos".
"Cuando nos amamos realmente a nosotros mismos, todo nos funciona en la vida"
" liberar el resentimiento llega incluso a disolver el cáncer".
"El resentimiento, la critica y la culpa son las reacciones más dañinas"
" No es más que una idea, y una idea se puede cambiar"
"En nuestros peores momentos pensamos " Yo no sirvo"
" Todos sufrimos de odio hacia nosotros mismos y de culpa"
"El momento del poder es siempre el presente"
"Todo lo que pensamos va creando nuestro futuro"
" Somos responsables en un ciento por ciento de todas nuestras experiencias"
Una rosa de tu Eden
Ha mi huerto ha llegado
Y de estas no se venden
Son regalos del amado.
Una rosa de tu eden
A mi huerto ha llegado
Y de estas no se venden
Son regalos del amado.
Adán y Eva tuvieron muchos hijos
Y también nombraremos a las féminas
Unos salieron malos y otros buenos
Pero todos venimos de las cenizas
Los santos inocentes
Su llanto lo sentimos
Fueron muy obedientes
Y hoy los recordamos..
Todos estamos llamados a la santidad. Desde el barrendero, médico, abogado, pintor, escritor, albañil, cura... y un largo etcétera. Los mandamientos por si solos y por nuestras fuerzas son muy difíciles de cumplir. Con Dios todo se puede hasta la cosa más difícil e insignificante. Saludos.
Una rosa de tu Eden
Ha mi huerto ha llegado
Y de estas no se venden
Son regalos del amado.
Hola Vicente, ¿cómo va todo?
El hecho de que en mis años infantiles estudiase la Historia Sagrada, y sepa que Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso por rebelarse contra su Creador, no hace que yo sea buena cristiana, como tú me catalogas; buena cristiana sería si guardase los Mandamientos de la Ley de Dios y los de La Santa Madre Iglesia, pero éso es tan difícil, tan difícil, que nunca me he llamado buena cristiana, porque sé que nunca podré llegar a serlo y porque pecaría de soberbia, que como ... (ver texto completo)
Todos estamos llamados a la santidad. Desde el barrendero, médico, abogado, pintor, escritor, albañil, cura... y un largo etcétera. Los mandamientos por si solos y por nuestras fuerzas son muy difíciles de cumplir. Con Dios todo se puede hasta la cosa más difícil e insignificante. Saludos.