La segunda vida, de contratación, se comunica con ésta en lo primero, porque es también vida ocupada como ella, y esto es lo bueno que tiene; pero diferénciase de lo segundo, que es la ganancia, porque la recoge de las haciendas ajenas, y las más veces con desgusto de los dueños dellas, y pocas veces sin alguna mezcla de engaño. Y así, cuanto a esto, tiene algo de peligro y de menos reputación.
La tercera vida, ociosa, el uso la ha hecho propria agora de los que llaman nobles y caballeros y señores, los que tienen, o renteros, o vasallos de donde sacan sus rentas.
Y si alguno nos preguntare cuál de estas tres vidas sea la más perfecta y mejor vida, téngase por dicho que la de la labranza es la primera y verdadera; y que las demás dos, por la parte que se avecinan con ella y en cuanto le parecen, son buenas y según della se desvían, son peligrosas. Porque se han de entender que, en esta ... (ver texto completo)
A la vida de labranza pertenece, no sólo el labrador que con un par de bueyes labra su pegujar22, sino también los que con muchas yuntas y con copiosa y gruesa familia, rompen los campos y apacientan grandes ganados.
La otra vida, que dijimos, de contratación, abraza al tratante pobre, y al mercader grueso, y al oficial mecánico, y al artífice y al soldado, y finalmente, a cualquiera que vende o su trabajo, o su arte o su ingenio.
Mas porque quede más entendido, tomemos el agua de su principio y digamos así. Tres maneras de vidas son en las que se reparten y a las que se reducen todas las maneras de viviendas que hay entre los que viven casados; porque, o labran la tierra, o se mantienen de algún trato y oficio, o arriendan sus haciendas a otros y viven ociosos del fruto dellas. Y así, una manera de vida es la de los que labran, y llamémosla vida de labranza; y otra la de los que tratan, y llamémosla vida de contratación; ... (ver texto completo)
Pero dirán por ventura las señoras delicadas de agora, que esta pintura es grosera, y que aquesta casada es mujer de algún labrador, que hila y teje, y mujer de estado diferente del suyo, y que así no habla con ellas esta razón. A lo cual respondemos, que esta casada es el perfecto dechado de todas las casadas, y la medida con quien, así las mayores como las de menores estados, se han de ajustar, cuando a cada una le fuere posible; y es como el padrón desta virtud, al cual la que más se avecina es más perfecta. Y bastante prueba de ello es que el Spíritu Sancto, que nos hizo y nos conoce, queriendo enseñar a la casada su estado, la pinta desta manera. ... (ver texto completo)
Capítulo V

Buscó lana y lino, y obró
con el saber de sus manos.

No dice que el marido le compré lino para que ella labrase, sino que ella lo buscó para mostrar que la primera parte de ser hacendosa, es que sea aprovechada, y que, de los salvados de su casa, y de las cosas que sobran y que parecen perdidas, y de aquello de que no hace cuenta el marido, haga precio ella, para proveerse de uno y de lana, y de las demás cosas que son como éstas, las cuales son como las armas y el campo adonde ... (ver texto completo)
Ahora despues de aclarado tu nombre nos enteramos que es un nombre propio.
Nadie te escribe y nadie se mete contigo, Tu nombre es poco corriente Dulcinea.
Un servidor nunca ha mencionado el nombre de nadie como lo han hecho con el mio. Casino es utilizado por la tierra como"El que se pica ajos come" y entraron al deguello.
esclavas; antes, como en todo lo demás es la cabeza el hombre, así todo este trato amoroso y honroso ha de tener principio del marido; porque ha de entender que es compañera suya, o, por mejor decir, parte de su cuerpo, y parte flaca y tierna, y a quien por el mismo caso se debe particular cuidado y regalo. Y esto Sant Pablo, o en Sant Pablo Iesucristo, lo manda así, y usa mandándolo de aquesta misma razón, diciendo: «Vosotros los maridos, amad a vuestras mujeres y, como a vaso más flaco, poned más ... (ver texto completo)
Ahora despues de aclarado tu nombre nos enteramos que es un nombre propio.
Los misterios aclarados pasan a ser lecciones para aprender.
Esto es de Basilio. Y demás desto, decir Salomón que la buena casada paga bien, y no mal, a su marido, es avisarle a él que, pues ha de ser paga, lo merezca él primero, tratándola honrada y amorosamente; porque, aunque es verdad que la naturaleza y estado pone obligación en la casa, como decimos, de mirar por su casa y de alegrar y de cuidar continuamente a su marido, de la cual ninguna mala condición dél la desobliga; pero no por eso han de pensar ellos que tienen licencia para serles leones y para ... (ver texto completo)
Llegamos a conocerla y para este foro es un lujo.
Ves como tergiversas las cosas:
dices: "No necesito ir a a ningun psiquiatra. pero mira lo que no sabía es que Zafra si lo había necesitado".....

En ningún momento yo he dicho que el fuese a un psiquiatra, sino a un PSICOLOGO. Ya no eres capaz de distinguir las palabras te ofuscas y sales en plan corrosivo como el cloroetileno. anda duerme un rato y tu al benzodiazepan triple.
Castefa gracias
esclavas; antes, como en todo lo demás es la cabeza el hombre, así todo este trato amoroso y honroso ha de tener principio del marido; porque ha de entender que es compañera suya, o, por mejor decir, parte de su cuerpo, y parte flaca y tierna, y a quien por el mismo caso se debe particular cuidado y regalo. Y esto Sant Pablo, o en Sant Pablo Iesucristo, lo manda así, y usa mandándolo de aquesta misma razón, diciendo: «Vosotros los maridos, amad a vuestras mujeres y, como a vaso más flaco, poned más ... (ver texto completo)
Una vez que viene el dia queda fuera la noche.
Porque, ajuntando a esto ella su artificio, y ayudándolo con la vela e industria suya y de sus criadas, sin hacer nueva costa y como sin sentir, cuando menos pensaré, hallará su casa abastada y llena de riquezas.
Pero dirán por ventura las señoras delicadas de agora, que esta pintura es grosera, y que aquesta casada es mujer de algún labrador, que hila y teje, y mujer de estado diferente del suyo, y que así no habla con ellas esta razón.
Pues adéudelo él y páguelo ella porque se lo debe, y aunque no lo deba lo pague; porque, cuando él no lo supiere adeudar, su oficio della, y su condición, y lo que debe a Dios y a sí misma, pone sobre ella esta deuda de agradar siempre a su marido, guardando su persona y su casa, y no siéndole, como arriba está dicho, costosa y gastadora, que es la primera de las dos cosas en que, como dijimos, consiste, esta guarda. Y contentándonos con lo que della habemos escrito, vengamos agora a la segunda, ... (ver texto completo)