EMIGRAO, el otro dia yo corri, delante de un picoleto, no me vio pero yo a el si, entre unas marañas me escondi, con mi lucero y mi candil, mi visor y mi subfusil, cuando se marcharon con el volido, saque mi huron he ice mi recoleccion, cuando me parecio bien, me fiy a la tasca y cinco botellines me aprete ente pecho y espalda, pero no se lo digas a nadie que luego to se casca, que hasta las ventanas cerradas tienen oidos y las persianas bajadas agujeros, que no se te olvide EMIGRAO, que hay que ... (ver texto completo)