Emigrao, conocí a un señor en Sevilla y tenia un hijo, este hizo la comunión con traje de marinero, su lismonera y todos lo arreos que conlleva, la comunión fué un éxisto en cuanto a la recaudación del chaval, tanto que el padre poco aficionado al trabajo, lo fué vistiendo todos los años hasta que el traje tuvo para ir soltandole téla, pues el chiquillo era mas bien menúdito, (poca cosa física) el exito se repitió año tras año, llegado el momento de la mili, al chiquillo le tocó en marinería, así ... (ver texto completo)
