El árbol de Navidad

Se cree que la tradición de decorar el árbol navideño tal como se hace hoy en día surgió en el siglo XVII. Se basó en varias costumbres: una de ellas remite a los germanos, quienes solían “vestir” a los árboles secos y sin hojas del invierno europeo con frutos para que los “espíritus buenos” que habitaban en ellos no se fueran. Otra teoría hace referencia a los primeros adornos, las manzanas, las que simbolizaban el fruto del árbol prohibido del Génesis bíblico. Se sabe que ... (ver texto completo)
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Los romanos, por su parte, celebraban el 25 de diciembre la fiesta del Nacimiento del Sol invicto, vinculado al nacimiento de Apolo. A su vez, esta fecha fue considerada como el día de inicio del solsticio de invierno, que los romanos llamaron bruma.

A su vez, había otro festival romano llamado Saturnalia, en homenaje al dios Saturno, e incluía el solsticio de invierno. En esta celebración, que duraba siete días, los romanos intercambiaban de regalos, y suspendían sus actividades.

Los ... (ver texto completo)
El doodle de Google que se publicó hoy.

Google publicó un doodle para desear felices fiesta en esta víspera de Navidad. Se trata de una corona de adviento, que está conformada por ramas de pino y velas. Al hacer clic en el doodle se acceden a una serie de imágenes navideñas, principalmente tarjetas de celebración.

El gráfico se puede ver en toda América, Oceanía, Europa y algunas regiones de Asia, según consta en el blog oficial de Google. Este doodle es una buena oportunidad para recordar ... (ver texto completo)
Procesionaria del pino

Thaumetopoea pityocampa
De Wikipedia, la enciclopedia libre

Taxonomía

Reino:
Animalia
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"Insigne Juan, tú eres la gloria de la nación polaca, el orgullo del clero, el honor de la Universidad, el padre de tu patria".
Toda la ciudad se conmovió. Sus funerales fueron verdaderamente extraordinarios. Pronto empezó el rumor de los milagros obtenidos por su intercesión, que Matías de Miechow primero, y después otros continuadores fueron recogiendo en un curioso diario, en el que se reflejan las costumbres polacas del siglo XV, desde 1475 a 1519. Su cuerpo fue enterrado en la iglesia de Santa Ana de Cracovia, en la que sesenta años después se le dio una sepultura más honrosa. Sin embargo, su causa de beatificación se ... (ver texto completo)
Y dicho esto, expiró suavemente.
Su voz se quebró al llegar aquí, sin duda por el esfuerzo que estaba haciendo. Descansó un momento, y continuó después:

"Causa y fin de todo lo que existe, Dios eterno y todopoderoso, que gobiernas y conservas por tu divina providencia todo lo que has creado, recíbeme en tu inefable misericordia, y consiente que por la pasión y los méritos infinitos de tu Hijo, yo me reúna a Ti por toda la eternidad."
"Confiándoos el cuidado de formar la juventud en la ciencia y en las buenas costumbres, Dios os ha elevado, señores y hermanos míos, lo bastantemente alto para que no dudéis en pisotear, como indigna de vosotros, la gloria que los hombres reciben unos de otros, y cuya búsqueda insensata trae frecuentemente la muerte a nuestras almas. Velad cuidadosamente de la doctrina, conservad el depósito sin alteración y combatid, sin cansaros jamás, toda opinión contraria a la verdad; pero revestíos en este ... (ver texto completo)
Murió a los ochenta y tres años, en la vigilia de Navidad del año 1473. Pero antes pronunció, ante todo el claustro de la Universidad, reunido en torno a su lecho, una hermosísima alocución, en la que condensó su espiritualidad de sacerdote, de canónigo y de profesor de Universidad santo:
Inmensamente limosnero, era el paño de lágrimas de todos los estudiantes necesitados de la ciudad. En cierta ocasión, en medio del crudísimo invierno polaco, cruzando la plaza a media noche, encontró a un pobre que temblaba, le entregó su manteo y siguió a cuerpo, muerto de frío, camino de la iglesia para recitar maitines. Casos como éstos, en ocasiones florecidos de milagros, se conservan en gran número en los documentos de la época.
Notemos que, no sólo en su época de párroco, sino también en su cargo de profesor de Universidad, San Juan sentía como exigencia de su sacerdocio el trabajo directo con las almas. Con frecuencia se le veía predicando en las iglesias de la ciudad, ordinariamente en latín, lengua entonces muy corriente en Polonia, y a veces en polaco, porque, paradójicamente, en las iglesias de la ciudad se usaba el latín, mientras en la de la Universidad se usaba la lengua nacional.
Más hermosa aún es la anécdota ocurrida en el refectorio del Colegio Mayor en que vivía. Iba a sentarse a la mesa cuando vio a la puerta un pobre pidiendo limosna. Los ojos de todos estaban fijos en él. Con toda sencillez se levantó, entregó su comida íntegra al pobre y al volver a su sitio... estaba allí la comida. Desde entonces, durante siglos, en el Colegio Universitario de Cracovia se preparaba siempre una ración para un pobre. "Pauper venit", viene un pobre, exclamaba el rector. "Iesus Christus ... (ver texto completo)
En uno de estos viajes le ocurrió el conocido episodio de su encuentro con los ladrones, que demuestra su amor a la verdad. Cuando le hubieron despojado de todo su dinero le preguntaron si tenía más, contestó que no, pero habiendo recordado que le quedaban unos escudos cosidos en el forro de su manto, llamó a los ladrones para entregárselo.
Es curioso que el Santo, que jamas se permitía faltar a clase, hiciera una excepción para emprender por dos veces muy largos viajes. En efecto, primero emprendió una peregrinación hacia Jerusalén, pasando por Roma, ciudad para él amadísima como sede del Papa. Y años después vuelve de nuevo a emprender el camino de Roma, aunque sin condescender con las peticiones de quienes, pasmados por su ciencia, querían que se quedase allí.