Hola muchachos,
Castefa, un cariñoso saludo, hace tiempo tu saliste escaldado y ahora estoy expuesto yo. Procuraré mantenerme callado y dejarlos para que los cascos azules de la ONU lleguen a poner orden.
Agustín, cada uno tiene sus habilidades, yo tecleo con algunos dedos, pero no muchos. De tanto darle al martillo, tengo los dedos gruesos y estos benditos teclados ¡son tan pequeños! que más de una vez he metido el dedo donde no debía. No soy tan aventurado como aquel niño holandés que metió ... (ver texto completo)
Castefa, un cariñoso saludo, hace tiempo tu saliste escaldado y ahora estoy expuesto yo. Procuraré mantenerme callado y dejarlos para que los cascos azules de la ONU lleguen a poner orden.
Agustín, cada uno tiene sus habilidades, yo tecleo con algunos dedos, pero no muchos. De tanto darle al martillo, tengo los dedos gruesos y estos benditos teclados ¡son tan pequeños! que más de una vez he metido el dedo donde no debía. No soy tan aventurado como aquel niño holandés que metió ... (ver texto completo)