Ahora despues de aclarado tu nombre nos enteramos que es un nombre propio.
Nadie te escribe y nadie se mete contigo, Tu nombre es poco corriente Dulcinea.
Un servidor nunca ha mencionado el nombre de nadie como lo han hecho con el mio. Casino es utilizado por la tierra como"El que se pica ajos come" y entraron al deguello.
esclavas; antes, como en todo lo demás es la cabeza el hombre, así todo este trato amoroso y honroso ha de tener principio del marido; porque ha de entender que es compañera suya, o, por mejor decir, parte de su cuerpo, y parte flaca y tierna, y a quien por el mismo caso se debe particular cuidado y regalo. Y esto Sant Pablo, o en Sant Pablo Iesucristo, lo manda así, y usa mandándolo de aquesta misma razón, diciendo: «Vosotros los maridos, amad a vuestras mujeres y, como a vaso más flaco, poned más ... (ver texto completo)
Ahora despues de aclarado tu nombre nos enteramos que es un nombre propio.
Los misterios aclarados pasan a ser lecciones para aprender.
Esto es de Basilio. Y demás desto, decir Salomón que la buena casada paga bien, y no mal, a su marido, es avisarle a él que, pues ha de ser paga, lo merezca él primero, tratándola honrada y amorosamente; porque, aunque es verdad que la naturaleza y estado pone obligación en la casa, como decimos, de mirar por su casa y de alegrar y de cuidar continuamente a su marido, de la cual ninguna mala condición dél la desobliga; pero no por eso han de pensar ellos que tienen licencia para serles leones y para ... (ver texto completo)
Llegamos a conocerla y para este foro es un lujo.
Ves como tergiversas las cosas:
dices: "No necesito ir a a ningun psiquiatra. pero mira lo que no sabía es que Zafra si lo había necesitado".....

En ningún momento yo he dicho que el fuese a un psiquiatra, sino a un PSICOLOGO. Ya no eres capaz de distinguir las palabras te ofuscas y sales en plan corrosivo como el cloroetileno. anda duerme un rato y tu al benzodiazepan triple.
Castefa gracias
esclavas; antes, como en todo lo demás es la cabeza el hombre, así todo este trato amoroso y honroso ha de tener principio del marido; porque ha de entender que es compañera suya, o, por mejor decir, parte de su cuerpo, y parte flaca y tierna, y a quien por el mismo caso se debe particular cuidado y regalo. Y esto Sant Pablo, o en Sant Pablo Iesucristo, lo manda así, y usa mandándolo de aquesta misma razón, diciendo: «Vosotros los maridos, amad a vuestras mujeres y, como a vaso más flaco, poned más ... (ver texto completo)
Una vez que viene el dia queda fuera la noche.
Porque, ajuntando a esto ella su artificio, y ayudándolo con la vela e industria suya y de sus criadas, sin hacer nueva costa y como sin sentir, cuando menos pensaré, hallará su casa abastada y llena de riquezas.
Pero dirán por ventura las señoras delicadas de agora, que esta pintura es grosera, y que aquesta casada es mujer de algún labrador, que hila y teje, y mujer de estado diferente del suyo, y que así no habla con ellas esta razón.
Pues adéudelo él y páguelo ella porque se lo debe, y aunque no lo deba lo pague; porque, cuando él no lo supiere adeudar, su oficio della, y su condición, y lo que debe a Dios y a sí misma, pone sobre ella esta deuda de agradar siempre a su marido, guardando su persona y su casa, y no siéndole, como arriba está dicho, costosa y gastadora, que es la primera de las dos cosas en que, como dijimos, consiste, esta guarda. Y contentándonos con lo que della habemos escrito, vengamos agora a la segunda, ... (ver texto completo)
- y con honra la ha de levantar y animar, para que siempre conciba pensamientos honrosos. Y pues la mujer, como arriba dijimos, se dió al hombre para alivio de sus trabajos, y para reposo y dulzura y regalo, la misma razón y naturaleza pide que sea tratada dél dulce y regaladamente; porque ¿a dó se consiente que desprecie ninguno a su alivio, ni que enoje a su descanso, ni que traiga guerra perpetua y sangrienta con lo que tiene nombre y oficio de paz? O ¿en qué razón se permite que esté ella obligada ... (ver texto completo)
Y de la manera que el agricultor sabio, a las plantas que miran y se inclinan al suelo, y que si las dejasen, se tenderían rastrando por él, no las deja caer, sino con horquillas y estacas que les arrima las endereza y levanta, para que crezcan al cielo, ni más ni menos el marido cuerdo no ha de oprimir ni envilecer con malas obras y palabras el corazón de la mujer, que es caedizo y apocado de suyo, sino al revés, con amor
Y aún hay en esto otro inconveniente mayor, que, como son pusilánimes las mujeres de su cosecha, y poco inclinadas a las cosas que son de valor, si no las alientan a ellas, cuando son maltratadas y tenidas en poco de sus maridos, pierden el ánimo más y descáenseles las alas del corazón, y no pueden poner ni las manos ni el pensamiento en cosa que buena sea: de donde vienen a cobrar siniestros21 vilísimos.
Que, si el que tiene más seso y corazón más esforzado, y sabe condescender en unas cosas y llevar con paciencia algunas otras, en todo, con razón, y sin ella, quiere ser impaciente y furioso, ¿qué maravilla es que la flaqueza y el poco saber y el menudo ánimo de la mujer dé en ser desgraciado y penoso?
Demás de que el hombre, que es la cordura y el valor, y el seso y el maestro, y todo el buen ejemplo de su casa y familia, ha de haberse con su mujer como quiere que ella se haya con él, y enseñarle con su ejemplo lo que quiere que ella haga con él mismo, haciendo que de su buena manera dél y de su amor aprenda ella a desvelarse en agradarle.
Porque, así como a un vaso rico y bien labrado, si es de vidrio, le rodeamos de vasera20, y como en el cuerpo vemos que a los miembros más tiernos y más ocasionados para recibir daño, la naturaleza los dotó de mayores defensas, así en la casa a la mujer, como a parte más flaca, se la debe mejor tratamiento.