En su desesperación y dolor, el gigante se retorcía de tal modo que todavía hoy se ven las huellas de su cuerpo que forman un valle, y su cabeza se convirtió en piedra.
Muerto el Trauko, ambos hermanos se fueron a la cueva del gigante malo y allí encontraron tanto oro y piedras preciosas, que se hicieron ricos. Los perros Norte y Sur se quedaron siempre con ellos y los reconocieron como sus salvadores no sólo ambos hermanos, sino también todos los habitantes de los alrededores, que tanto había hecho ... (ver texto completo)
Muerto el Trauko, ambos hermanos se fueron a la cueva del gigante malo y allí encontraron tanto oro y piedras preciosas, que se hicieron ricos. Los perros Norte y Sur se quedaron siempre con ellos y los reconocieron como sus salvadores no sólo ambos hermanos, sino también todos los habitantes de los alrededores, que tanto había hecho ... (ver texto completo)