Tomad a la montaña Mandava como palo de batir y a Vasoki, la Serpiente, como soga. Juntos batid el océano para producir el brebaje fuente de toda fuerza e inmortalidad". Así hicieron los dioses y Visnú llevó a cabo su segunda encarnación en la tierra en forma de tortuga, para ser utilizada como eje para la gran "batidora" del océano. Cuando batieron el mar de leche, surgió de las aguas en primer lugar: la Vaca Sagrada Surabhi, fuente eterna de leche y mantequilla. Luego saldrían: Varuni, la diosa ... (ver texto completo)
Estos accedieron de buena gana y cuando por fin volvieron a ver la luz del sol se llenaron de energía y se lanzaron a la batalla con todas sus fuerzas. Tembló la tierra y se sacudió el cielo hasta que los Titanes quedaron sepultados bajo una montaña de rocas arrojadas por los monstruos de cien brazos. Los que sobrevivieron fueron arrojados al Tártaro y nunca más volvieron a salir de allí.
Zeus deseaba poner orden de una buena vez y para siempre, entonces descendió hasta el Tártaro donde se encontraban encadenados los Cíclopes y los Gigantes de cien brazos y les pidió ayuda para acabar con el flagelo de los Titanes.
Zeus, pensó que si los soltaba se calmarían, pero apenas los liberó de su prisión, comenzaron a arrojarle rocas y amontonar montañas. Este desastre duró diez años.
Crono se unió a Rea, pero también tenía la mala costumbre de comerse a sus hijos, entonces el menor, Zeus, lo destronó y conquistó el dominio del mundo.
Los Titanes que estaban confinados en las profundidades, no estaban de acuerdo y se sublevaron agitando la tierra, sacudiendo las montañas y causando todo tipo de terremotos y maremotos
La sangre derramada, volvió a fecundar la tierra. De allí nacieron las Erinias, espiritus vengadores de los crímenes de sangre, Los Gigantes y las Ninfas Melíades o de los árboles de fresno. Del órgano que cayó al mar nació la diosa Afrodita, que encontraron flotando en una concha marina.
Crono esperó agazapado que Urano roncara plácidamente y con la hoz provista por su madre, Gea, lo castró tirando sus órganos al mar.
Crono mantenía encadenados a todos los monstruos en las profundidades de la tierra.
Cansada Gea de sufrir, ya que sentía que estaba por explotar, urdió un maléfico plan. Dio a luz una hoz de acero brillante y buscó la ayuda de Crono, el más perverso de sus hijos para que le cortara los órganos genitales mientras dormía.
Y más tarde fueron padres también de los Hecatonquiros, tres monstruos gigantes con cien brazos y cincuenta cabezas cada uno.
Urano era malvado y cada vez que Gea iba a dar a luz, los retenía en el vientre de Gea, no permitiendo que nacieran.
Luego Gea y Urano tuvieron otros hijos, Los Cíclopes. Arges, Estéropes y Brontes.
En primer lugar nacieron seis Titanes varones: Océano, Ceo, Crío, Hiperión, Japeto y Crono, que era muy perverso, y seis Titánides mujeres: Tía, Rea, Temis, Mnemósine, Febe y Tetis.
KURMA, LA TORTUGA, Y EL OCÉANO DE LECHE. Leyenda indú.
Un sabio Brahman llamado Dervaras, regaló cierto día una hermosa guirnalda a Indra. Éste le agradeció el gesto al sabio y la colocó en la cabeza de su elefante. Pero el paquidermo se excitó con el perfume que tenía la guirnalda y la tiró al suelo. Dervaras entendió esto como un desprecio y una ofensa. Decidió entonces maldecir a Indra y a todos los dioses diciéndole que su reino terminaría pronto. Los Dioses pronto vieron perder su poder y temieron ser vencidos por los asuras (demonios). Fue Visnu quien ideó un plan para combatir la maldición. Reunió a los demás Dioses y les dijo: "Tomad plantas y hierbas de distintos tipos y echadlos en el mar de leche. ... (ver texto completo)
Allí Heracles que era un magnífico arquero, disparó sus flechas y los exterminó a todos.
La diosa Atenea, viendo su desesperación y con la intención de ayudarlo le entregó un címbalo, luego le dijo: - ¡Sacúdelo!
Heracles no podía atravesar el pantano nadando porque estaba lleno de barro y tampoco podía caminar sobre él porque se hundía en el barro por su propio peso.