PAJE BALTASAR: Pero, ¿no hay ni una sola figura de verdad?
LORENA: Pero subid, subid, majestades... Estaréis muy cansados... Sentaos, sentaos aquí.
BALTASAR: Mmm... A mí me gusta. Es cierto que para Dios todos somos iguales.
JIMENA: Muñecas. Somos muñecas que formamos parte del nacimiento. ¿No les gusta la idea?
PAJE GASPAR: ¡Me gusta esto! ¿Quiénes son ustedes?
LORENA: Es un nacimiento, Majestad. Pero con figuras de todos los tiempos. ¿O es que vuestra majestad no sabe que Jesús ha nacido para todos?
GASPAR: ¿Puede decirme alguien qué es todo esto?
PAJE MELCHOR: Majestad, nos hemos equivocado de siglo.
MELCHOR: Pero, ¿qué es esto?
BALTASAR: ¡Si, si, ya la veo! ¡Vamos, vamos deprisa!
PAJE GASPAR: ¡Majestad! ¡Allí! Iluminado por esa gran estrella.
GASPAR: Ni hablar, Melchor. No hemos hecho un viaje tan largo para rendirnos ante las dificultades.
PAJE MELCHOR: No sé, majestad. Quizás es mejor que vayamos a recoger los camellos y volvamos a Oriente.
Aparecen por el fondo del teatro y avanzan entre los espectadores.
MELCHOR: ¡Qué oscuro está esto! Nos hemos perdido. ¿Dónde estará el portal?