Tal vez en el curso de pocos años estas jaurías numerosas de perros uniformes, de magnífica lámina y ladridos entreconados, no sean más que el recuerdo nostálgico de algunos privilegiados o, en otros casos, el documento amarillento que se encuentra entre los libros del abuelo.
Jaurías de caza mayor

Desde los preciosos grupos de Fox hound, que hoy constituyen una auténtico lujo, hasta las rehalas de anglofranceses, grifones o sabuesos, el arte del cuidado y adiestramiento de estos perros supone una dedicación y unos gastos que pocas personas pueden afrontar. Por otra parte, la disminución de las grandes partidas cinegéticas y la dureza de la tarea está limitando la existencia de tan bellas estampas. También existe otro condicionamiento implícito en la peligrosidad del ... (ver texto completo)
Las razas especializadas en el rastreo reciben el nombre global de «perros de sangre» por su extraordinario olfato y enorme resistencia. que les faculta para perseguir a los animales salvajes de gran tamaño estén éstos heridos o no, y ponerlos al alcance del hombre armado. Desde los perros nórdicos cazadores de fieras, como el 'perro de osos de Carelia', hasta los populares sabuesos, numerosas razas pueden ostentar la calificación de auxiliares de la caza mayor.
La jauría, grupo de perros que se asocian de forma esporádica o habitual con el fin de acosar a los grandes animales silvestres suele trabajar rodeando, persiguiendo y conduciendo las piezas hacia lugares en los que los hombres puedan abatirlas fácilmente. También son capaces de seguir los rastros de animales heridos que se internan en la fronda del bosque o del monte, pudiendo incluso abatirlos por sí mismos o indicando con sus ladridos el lugar exacto adonde deberán acudir los cazadores para rematar ... (ver texto completo)
Los primeros contactos hombre-perro nacieron, pues, bajo el común denominador de la práctica cinegética, y el inteligente animal aprendió a colaborar con sus amos en la tarea para la que genéticamente estaba pertectamente dotado.
Perros de Caza Mayor
El acoso de grandes piezas

El origen doméstico del perro como especie debió iniciarse en tiempos prehistóricos al aprovechar los restos de las grandes cacerías que los hombres primitivos realizaban para aprovisionarse de los animales salvajes necesarios para su sustento.
Enfermedades: La relativa frecuencia de aparición de espolones exigirá su amputación en los cachorros recién nacidos.
Reproducción: Además de la clásica elección de los reproductores, ha de alejarse del trabajo a la hembra gestante cuya alimentación debe enriquecerse equilibradamente en vitaminas y sales minerales.
Cuidados diarios: Necesitan una eficaz protección contra los parásitos externos más comúnes, que pueden encontrar cobijo entre su denso pelaje. La especial calidad del manto, tan peculiar en los ejemplares adultos, desaconseja el cepillado. pero no así el aseo semestral, sin desenredar las guedejas de la capa.
Carácter y comportamiento: Duros, resistentes, muy activos en pleno campo, en donde caminan o corretean sin parar, se muestran infatigables en el pastoreo por entornos dificiles y escarpados. Bastante independientes, pero extraordinariamente fieles y adiestrables, se resienten de los malos tratos, agradeciendo el cariño y la disciplina firme. Pueden ser magníficos guardianes y divertidos compañeros. paneros.
Alimentación: Han de recibir una dieta calórica proporcional al trabajo realizado, cifrada en las 2.100 kcal comoración de mantenimiento.
Alojamiento: De una rusticidad asombrosa se adapta a los ambientes más dispares e incluso inhóspitos, viviendo perfectamente a la intemperie con una pequeña caseta acorde a su tamaño, así como en un cobertizo próximo al patio o al jardin de la vivienda unifamiliar o mansión rural. Por el contrario no soportan el confinamiento en un espacio reducido de un apartamento de la gran ciudad.
Longevidad: Doce-trece años, aunque los ejemplares 'de trabajo' no suelen sobrepasar los ocho o nueve.
De antiguos orígenes, esta raza italiana presenta ciertas afinidades con otros perros de pastor de pelo largo, aunque se ha seleccionado naturalmente en las áreas alpinas casi inaccesibles.
PASTOR BERGAMASCO

Las orejas, de inserción alta, son de forma triangular, colgantes y peludas. El cuello, fuerte, relativamente corto, precede al cuerpo de tronco largo como la alzada, con tórax amplio de buena profundidad, riñones apretados y vientre recogido. La espalda, recta y ancha, termina en grupa inclinada de la que nacen los muslos largos, bien musculados y perfectamente osificados. El par anterior tiene hombros muy compactos de buena angulación sobre los que apoyan las extremidades delanteras, bien verticales. Los pies, ovalados, tienen dedos fuertes, arqueados, abundantemente recubiertos de pelo. La cola, de nacimiento más bien bajo, es larga, peluda y colgante, aunque puede levantarse cuando el ejemplar está en acción. La capa está formada por pelo largo, duro, que puede hacerse más suave en ciertas partes del cuerpo y que se presenta en colores grises uniformes o manchados e incluso en tono negro opaco. ... (ver texto completo)