Referencias

o Sánchez Hita, Agustín: El Patrimonio Histórico de la Alpujarra y río Nacimiento, ADR Alpujarra, Órgiva, 2007. ISBN 84-690-9688-8, pag. 69
La era minera e industrial

• En minería es un terreno donde se machaca y limpia el mineral.

• En las salinas costeras o de manantiales salados, son los espacios cuadrados o rectangulares donde se dispone el agua salada para que su evaporación deje disponible la sal.

• En construcción es el terreno donde se preparan los morteros y argamasas.
Otros tipos de eras agrícolas

• En agricultura, también se llama era a un cuadro o rectángulo pequeño de tierra donde se cultivan flores y hortalizas.
Estructuras complementarias

Era frecuente que se construyeran dos eras, una para el cereal y otra para el picón; así, una era la era limpia, destinada a cereal para alimentación humana y animal, y la otra era la era sucia, que se utilizaba para hacer picón. Sus dimensiones y formas son variables, aunque como mínimo tenían que tener la anchura suficiente como para que un trillo tirado por una mula pudiese girar, dando vueltas sobre su superficie, durante horas, sin forzar demasiado las curvas para ... (ver texto completo)
La era de trilla

En agricultura, la era de trilla, es el terreno (normalmente circular y empedrado) donde se trillaban los cereales y posteriormente se aventaban para obtener el grano. Cuando aparecen agrupadas en un espacio colectivo, al conjunto se le denomina ejido.

Estructura de las eras de trilla
Normalmente se encuentran situadas cerca de un cortijo o cortijada, o en lugares accesibles desde zonas de cultivo, y suelen estar empedradas con materiales de diversa naturaleza (cantos rodados, ... (ver texto completo)
Era
Era (lugar de trabajo)
De Wikipedia, la enciclopedia libre

La era, como lugar de trabajo, es un espacio de terreno limpio y firme donde se realizan diversas funciones, según el tipo de era: se trabajan los cereales, se cultivan vegetales, se preparan argamasas, se trabajan los minerales, etc.

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Era o ERA puede hacer referencia a:
Tiempo y espacio ... (ver texto completo)
A ti, Señor, me acojo;
no quede yo avergonzado para siempre (Sal 71 [70], 1)

Este salmo, que se destaca por su belleza, es sólo una de las muchas oraciones de ancianos que se encuentran en la Biblia y que dan testimonio de los sentimientos religiosos del alma ante el Señor. La oración es el camino real para una comprensión de la vida según el espíritu, propia de las personas ancianas. La oración es un servicio, un ministerio que los ancianos pueden ejercer para bien de toda la Iglesia y del ... (ver texto completo)
Enséñanos a calcular nuestros días,
para que adquiramos un corazón sabio (Sal 90 [89], 12)

Uno de los « carismas » de la longevidad, según la Biblia, es la sabiduría; pero la sabiduría no es necesariamente una prerrogativa de la edad. Es un don de Dios que el anciano debe acoger y ponerse como meta, para alcanzar esa sabiduría del corazón que da la posibilidad de « saber contar los propios días », es decir, de vivir con sentido de responsabilidad el tiempo que la Providencia concede a cada cual. Núcleo de esta sabiduría, es el descubrimiento del sentido más profundo de la vida humana y del destino trascendente de la persona en Dios. Y si esto es importante para el joven, con mayor razón lo será para el anciano, llamado a orientar su propia vida sin perder nunca de vista la « única cosa necesaria » (cf. Lc 10, 42). ... (ver texto completo)
Abrahán expiró; murió en buena vejez,
colmado de años, y fue a reunirse
con sus antepasados (Gn 25, 7)

Este paso bíblico tiene una gran actualidad. El mundo contemporáneo ha olvidado la verdad sobre el significado y el valor de la vida humana —establecida por Dios, desde el principio, en la conciencia del hombre— y con ella, el pleno sentido de la vejez y de la muerte. La muerte ha perdido, hoy, su carácter sagrado, su significado de realización. Se ha transformado en tabú: se hace lo posible para que pase inobservada, para que no altere nada. Su telón de fondo también ha cambiado: si se trata de ancianos, sobre todo, se muere siempre menos en casa y siempre más en el hospital o en un instituto, lejos de la propia comunidad humana. Ya no se usan, especialmente en la ciudad, los momentos rituales de pésame y ciertas formas de piedad. El hombre actual, como anestesiado ante las representaciones diarias de la muerte que dan los medios de comunicación social, hace lo posible por no afrontar una realidad que le produce turbación, angustia, miedo. Entonces, inevitablemente, se queda solo ante la propia muerte. Pero el Hijo de Dios hecho hombre cambió, en la cruz, el significado de la muerte, abriendo de par en par al creyente las puertas de la esperanza: « Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo el que esté vivo y crea en mí, jamás morirá » (Jn 11, 25-26). A la luz de estas palabras, la muerte —que ya no es condena, ni necia conclusión de la vida en la nada— se revela como el tiempo de la esperanza viva y cierta del encuentro cara a cara con el Señor. ... (ver texto completo)
Ten en cuenta a tu Creador en los días
de tu juventud, antes de que lleguen los días malos
y se acerquen los años de los que digas:
« No me gustan » (Ecl 12, 1)

Este enfoque bíblico de la vejez impresiona por su objetividad desarmante. Además, como lo recuerda el salmista, la vida pasa en un soplo y no siempre es suave y sin dolor: « Setenta años dura nuestra vida, y hasta ochenta llegan los más fuertes; pero sus afanes son fatiga inútil, pues pasan pronto, y nosotros nos desvanecemos » ... (ver texto completo)
En la vejez seguirán dando fruto (Sal 92 [91], 15)

La potencia de Dios se puede revelar en la edad senil, incluso cuando ésta se ve marcada por límites y dificultades. « Dios ha escogido lo que el mundo considera necio para confundir a los sabios; ha elegido lo que el mundo considera débil para confundir a los fuertes; ha escogido lo vil, lo despreciable, lo que no es nada a los ojos del mundo para anular a quienes creen que son algo. De este modo, nadie puede presumir delante de Dios » (1 Cor ... (ver texto completo)
Nuestros antepasados nos contaron la obra
que realizaste en sus días,
en los tiempos antiguos (Sal 44 [43], 2)

Las historias de los patriarcas son particularmente elocuentes al respecto. Cuando Moisés vive la experiencia de la zarza ardiente, Dios se le presenta así: « Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob » (Ex 3, 6). Dios pone su propio nombre junto al de los grandes ancianos que representan la legitimidad y la garantía de la fe de Israel. El ... (ver texto completo)
Respeta al anciano (Lv 19, 32)

La consideración por el anciano, en la Escritura se transforma en ley: « Ponte en pie ante las canas, [...] y honra a tu Dios » (ibid.). Además: « Honra a tu padre y a tu madre » (Dt 5, 16). Una exhortación delicadísima en favor de los padres, especialmente en la edad senil, se encuentra en el tercer capítulo del Eclesiástico (vv. 1-16), que termina con una afirmación muy grave: « Quien desampara a su padre es un blasfemo, un maldito del Señor quien maltrata a su madre ». Es preciso, pues, hacer todo lo posible para detener la tendencia, tan difundida hoy, a ignorar a los ancianos y a marginalizarlos, « educando » así a las nuevas generaciones a abandonarlos. Jóvenes, adultos y ancianos tienen necesidad los unos de los otros. ... (ver texto completo)
II

EL ANCIANO EN LA BIBLIA

Para entender profundamente el sentido y el valor de la vejez, es preciso abrir la Biblia. Sólo la luz de la Palabra de Dios, en verdad, nos da la capacidad de sondear la plena dimensión espiritual, moral y teológica de esa época de la vida. Como estímulo para reexaminar el significado de la tercera y de la cuarta edad, sugerimos a continuación algunos puntos de referencia bíblicos, con observaciones y reflexiones sobre los retos que ellos representan en la sociedad contemporánea. ... (ver texto completo)
Etimológicamente: Alejandro = Aquel que protege a los hombres. Viene de la lengua griega.