LOS HINOJOSOS: 11-M dos años después (y): La socialización de la duda...

11-M dos años después (y): La socialización de la duda
5 de Junio de 2006 - 12:05:30 - Luis del Pino
A lo largo de estos dos años, los medios de comunicación independientes han ido poniendo sobre la mesa una serie abrumadora de pruebas que demuestran que las investigaciones policiales del 11-M han sido un inmenso fraude; que no existe una sola prueba de convicción sobre la que no recaigan graves sospechas de manipulación, de falsificación e incluso de "colocación" a posteriori de los atentados; que el Gobierno está haciendo cuanto puede, y en todos los frentes, no sólo para que no se investigue el 11-M, sino incluso para que ni siquiera se hable de aquellos atentados, llegando hasta el punto de tratar de silenciar a las propias víctimas de la masacre; que la actual deriva política no se puede comprender a menos que recurramos a la hipótesis del chantaje terrorista, ...
Con lo que hasta el momento hemos desvelado, en cualquier país que contara con una verdadera separación de poderes bastaría para que el Gobierno se hubiera visto sometido a un acoso político, mediático y judicial que hubiera obligado a una convocatoria de elecciones. Desafortunadamente, Montesquieu fue asesinado en España en tiempos del gobierno de González, por lo que las sucesivas revelaciones periodísticas sobre el 11-M no han tenido la repercusión que debieran.
Sin embargo, el insistente goteo de informaciones (informaciones que no han podido ser contradichas por el Gobierno, que se ha refugiado en el dontancredismo), ha tenido un impacto espectacular sobre la opinión pública. Es cierto que hay muchas personas que no tienen ni idea de las revelaciones realizadas acerca del 11-M. Es cierto también que existe un núcleo duro de votantes socialistas a los que ni siquiera una foto de Josu Ternera colocando una mochila les convencería de que no ha sido Al Qaeda. Pero no es menos cierto que la iniciativa está, desde hace muchos meses, de nuestro lado.
Mientras que hace un año nadie dudaba de que el 11-M era obra de algún grupo islámico, las encuestas muestran que 2 de cada 3 votantes socialistas creen hoy que no sabemos, en realidad, lo que pasó. Mientras que hace un año hablar del 11-M era enzarzarse en una estéril discusión sobre si Aznar mintió o no mintió, al sacar hoy el tema lo más que los defensores de la versión oficial son capaces de argumentar es que hay que dejar trabajar a los jueces: ni siquiera se atreven ya a defender la veracidad de unas pruebas cuyo olor a podrido es cada vez más intenso.
Llegados a este punto, es necesario incidir en la socialización de la duda. Es imprescindible hacer llegar el estado actual de las investigaciones al mayor número posible de personas, difundiendo lo que los medios de comunicación han ido publicando, aportando argumentos a quienes ya tienen dudas, sembrando la duda entre quienes aún son refractarios. No se trata de avanzar hipótesis, sino de lanzar un mensaje y una pregunta muy simples. El mensaje: no sabemos cuál puede ser la verdad, pero lo que está claro es que lo que nos han contado es mentira. La pregunta: ¿por qué el Gobierno se niega a aclarar esas mentiras?
ése es, ahora, uno de nuestros principales cometidos.
10-J a las 18:00. Manifestación de la AVT por la verdad del 11-M y contra la rendición ante ETA
Anexo al Enigma 23: nadie vio a nadie vivo
4 de Junio de 2006 - 11:18:09 - Luis del Pino
En una anotación anterior del blog (ver Anexo al Enigma 24) ya denunciábamos un hecho curioso. El Enigma 24 "Llámame", publicado el 3 de abril de 2006, ponía de manifiesto que los datos recogidos en el sumario tras dos años de investigaciones demostraban que las 7 tarjetas supuestamente activadas en Morata de Tajuña podían perfectamente haber sido activadas después de los atentados. Así se desprende de los informes policiales que hasta la fecha habían sido emitidos. Pues bien, ese mismo día 3 de abril de 2006 en que publicamos el Enigma 24, la Policía hizo llegar rápidamente al juez un nuevo informe pericial con una cuarta versión sobre la activación de esas tarjetas. Ese nuevo informe, incorporado por Del Olmo al auto de procesamiento, trataba de dejar claro que las tarjetas sólo podían haberse activado antes de los atentados. ¿Cuál es el único problema de ese informe? Pues que es el cuarto que la Policía emite sobre el mismo tema, todos ellos contradictorios entre sí. Pero lo que es indudable es que la Policía y el juez se leen Los Enigmas, lo cual es un motivo de orgullo.
En una de las recientes reuniones de blogueros, uno de los participantes del foro (gracias, Lookfor) me llamaba la atención sobre un segundo ejemplo de "parcheo reactivo de la versión oficial" motivado por la publicación de un Enigma. En el Enigma 23 "Brigada de limpieza", publicado el 25 de febrero de 2006, denunciábamos que en las decenas de miles de folios del sumario redactadas en dos años de investigaciones no había ni un solo testimonio de nadie que hubiera visto a nadie vivo en aquel piso de Leganés el día de la explosión.
Pues bien, el auto de procesamiento del juez Del Olmo recoge un testimonio (el único) de una persona que sí que vio a alguien asomarse a la ventana del piso de Leganés para realizar unos disparos. Concretamente, se trata del policía con carnet profesional 74.693, que el 27 de febrero de 2006 (exactamente dos días después de la publicación del Enigma 23) declara ante el juez que él vio a Mohamed Oulad Akcha asomarse por una ventana del piso de Leganés.
¡Caramba! ¡Dos años después de los hechos, y concretamente dos días después de publicarse el Enigma 23, ese probo funcionario recuerda de repente que él sí vio a alguien vivo en aquel piso! ¡Qué alivio debió de sentir el pobre hombre al liberar su conciencia de ese tenebroso secreto celosamente guardado durante dos largos, duros y difíciles años! ¡Qué sensación de paz debió de embargarle al poder reconocer, después de veintitrés meses, a ese peligroso terrorista que él había visto en aquel piso! Recomiendo leer completo el testimonio de ese funcionario policial, en las páginas 164 y siguientes del auto de procesamiento. No tiene desperdicio.
La pregunta es, claro está, ¿por qué guardó celosamente ese secreto durante dos años, hasta leer el Enigma 23?
En realidad, cabe redactar la pregunta de otra forma menos sutil. En Leganés, existían dudas en la identificación de tres de los siete cadáveres encontrados, porque no se localizó ni uno solo de los dedos y no se pudo realizar la identificación por las huellas dactilares. Y da la casualidad de que uno de los cadáveres no identificables por las huellas era el de Mohamed Oulad Akcha. En consecuencia, cabe suponer que ese policía comunicaría a alguien, inmediatamente después de los hechos, que había visto a Mohamed Oulad en la ventana del piso. ¿Sería mucho pedir que se nos informara de en qué fecha declaró ante la Policía o ante la juez Teresa Palacios y cuál es el contenido exacto de su declaración?
Más que nada, porque contamos con testimonios de vecinos del inmueble de Leganés que contradicen algunos otros de los aspectos fundamentales de la declaración de este funcionario ante Del Olmo, y nos gustaría tranquilizar nuestra conciencia determinando inequívocamente quién está confundido.
10-J a las 18:00: Manifestación de la AVT por la verdad del 11-M y contra la rendición ante ETA.