LOS HINOJOSOS: 01 - Noviembre - Número Año IX EL MANANTIAL...

01 - Noviembre - Número Año IX



EL MANANTIAL DE LAS ESTRELLAS
Elecciones catalanas de trascendencia nacional

Pablo Sebastián

Las elecciones autonómicas de Cataluña puede que cambien poco el mapa político de esa autonomía o que provoquen un vuelco radical, favoreciendo la vuelta de CiU, si la crisis del gobierno tripartito de Maragall y el escaso liderazgo de Montilla acaban por darle a Mas una victoria suficiente para que su presencia al frente de la Generalidad sea un hecho indiscutible. Pero estas elecciones, que son consecuencia de un estatuto y que ha rebajado en Cataluña los niveles de Democracia y Libertad y que han aumentado de una manera peligrosa el intervencionismo del poder catalán en la vida ciudadana, van a tener indiscutibles consecuencia en la visa política nacional por la lectura que se hará de ellas en Madrid y en otras autonomías como el País Vasco donde se está pendiente de la reforma de su estatuto y de la complicada negociación con ETA, que apadrinan de una manera muy especial los nacionalistas que aspiran a gobernar en Cataluña y también a influir de manera decisiva en el gobierno minoritario, en el Parlamento, del presidente Zapatero en Madrid.

Lo primero que habrá que analizar de los comicios catalanes del día de hoy, situados de una manera no habitual, a mitad de una semana será el índice de participación de unos ciudadanos que parecen cansados de la política y de sus políticos y que ya le dieron la espalda al referéndum del nuevo Estatuto, con solo un 35 por 100 de voto favorable sobre el total del cuerpo electoral catalán. Una participación que puede ser decisiva sobre todo para las minorías del PP, ICV y la emergente de Ciutandans, y que sin duda tendrá lecturas interesadas de todo orden, sobre todo si no se consigue un nivel que se corresponda con el ruido y la excitación de la campaña, que ahora termina con bastantes ataques y agresiones políticas y personales, y que en anteriores consultas se situó en el 60 por 100.

El segundo capítulo y el más importante de todos ellos será el de la gobernabilidad o de los posibles pactos de gobierno porque descartado está de antemano la posibilidad de un partido con mayoría absoluta para gobernar en solitario. Ya son conocidas todas y cada una de las combinaciones posibles: la gran coalición, CiU-PSC; el pacto nacionalista de CiU-ERC; el tripartido de PSC-ERC-ICV; y el gobierno en solitario de CiU con apoyos externos. La sorpresa sería la posibilidad, remota, de que CiU y PP sumaran ahora los 68 diputados necesarios para gobernar. De igual manera que sería llamativo, por mas que se presenta difícil, la irrupción de Ciutadans en el Parlamento catalán.

La tercera consecuencia en juego tiene que ver con los efectos que los resultados van a tener en el resto de España y en los grandes partidos nacionales. Para empezar en el gobierno de Zapatero si CiU se proclama vencedora con gran diferencia sobre el PSC y se vislumbra la gran coalición con la que los poderes fácticos que cuidan la Moncloa pretenden dar estabilidad y sosiego al gobierno español, incluso con la presencia en él de algún ministro de CiU. Aquí también entra en juego el futuro de Montilla como líder del PSC y la posible reacción del decapitado Maragall si la apuesta de Zapatero por el que fue su ministro de Industria acaba en un fracaso espectacular.

También el PP, Rajoy y Piqué, se juegan lo suyo en estos comicios porque si el PP no mantiene el tipo y baja sensiblemente su resultado, todo ello tendrá consecuencias en el seno del PP catalán y también en el nacional, porque si el PP sufre un retroceso serio en Cataluña ello será preámbulo de su derrota en las generales, porque escrito está y así lo revelan los expertos, que si el PP no obtiene un buen resultado en Madrid, Cataluña y Andalucía no podrá ganar las elecciones generales.

Entre los líderes con su cabeza en juego en los comicios —Montilla, Mas y Piqué— también está Carod a quien se culpa del fracaso del Tripartito y que podría ver acabado su liderazgo en ERC si obtiene un mal resultado. Lo que beneficiaría a Puigcercós, cuyo último mitin de final de campaña dejó mucho que desear y lo volvió a meter en los malos modales de ERC, que tanto daño han hecho al gobierno catalán y a este partido nacionalista dando pruebas de que los radicales independentistas no están preparados para gobernar.

Finalmente, están por ver las consecuencias políticas de lo que ocurra en Cataluña en varios asuntos pendientes a nivel nacional: en la estabilidad del gobierno de Zapatero, en las negociaciones con ETA, en el futuro Estatuto vasco y en la esperada reforma de la Constitución. Así como en otros problemas de la gestión pública que están entre los mas valorados por los ciudadanos como el reparto del agua y la inmigración. Sin perder de vista las grandes operaciones financieras y empresariales —fusiones de las empresas energéticas, constructoras, inmobiliarias, banca, etc—, donde la política catalana tuvo y tiene mucho que decir.

En suma, lo que hoy acontezca en Cataluña no solo ha de interesar a los catalanes sino también al resto de los españoles y a los centros neurálgicos de influencia y poder del Estado. Sobre todo porque desde Cataluña partió la reforma autonómica con la que el presidente Zapatero quiere avanzar por el camino federal, abriendo paso al estatuto más confederal del País Vasco y buscando una pista de aterrizaje de los terroristas de ETA en el mapa político español. Todo ello está unido, como lo está también la estabilidad del gobierno central. De ahí que los resultados de las elecciones catalanas de hoy sean importantes para Cataluña y para el resto de España, amén de que en ellos pueda verse o intuirse algo de lo que podría ocurrir en unas elecciones de nivel nacional.



Siguiente artículo >>.