Los multimillonarios caciques de la izquierda ya se han cansado de zETAp.
Primera parte.
Se ha abierto la “veda” contra el presidente: el poder económico da vía libre a la operación para desalojar a Zapatero de La Moncloa.
La “paciencia” de las instancias económicas con el presidente del Gobierno se ha agotado ya, hasta el punto de que están dispuestos a poner los medios, y a facilitarlos a otros, para que finalmente salga de La Moncloa.
Detrás de esa decisión están graves problemas de Estado, como la desintegración de España como nación, o la nula influencia de nuestro país en el panorama internacional (incluida, de forma destacada, la enemistad con Estados Unidos y las consecuencias que está teniendo), el acercamiento a políticos como Evo Morales y Chávez, o la soledad dentro de la Unión Europea.
El llamado “proceso de paz” y la negociación con ETA suscitan enormes recelos, lo mismo que el Estatuto de Cataluña o el tripartito, pero también asuntos más inmediatos como la incapacidad para resolver el grave problema de la inmigración, o el espectáculo que ha dado con la designación de candidato a la Alcaldía de Madrid. Está en duda su capacidad como gobernante.
Primera parte.
Se ha abierto la “veda” contra el presidente: el poder económico da vía libre a la operación para desalojar a Zapatero de La Moncloa.
La “paciencia” de las instancias económicas con el presidente del Gobierno se ha agotado ya, hasta el punto de que están dispuestos a poner los medios, y a facilitarlos a otros, para que finalmente salga de La Moncloa.
Detrás de esa decisión están graves problemas de Estado, como la desintegración de España como nación, o la nula influencia de nuestro país en el panorama internacional (incluida, de forma destacada, la enemistad con Estados Unidos y las consecuencias que está teniendo), el acercamiento a políticos como Evo Morales y Chávez, o la soledad dentro de la Unión Europea.
El llamado “proceso de paz” y la negociación con ETA suscitan enormes recelos, lo mismo que el Estatuto de Cataluña o el tripartito, pero también asuntos más inmediatos como la incapacidad para resolver el grave problema de la inmigración, o el espectáculo que ha dado con la designación de candidato a la Alcaldía de Madrid. Está en duda su capacidad como gobernante.