07/11/2006
El CNI alertó al Gobierno 4 meses antes del 11-M
Aznar supo del riesgo de un atentado
V.V.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha presentado entre sus conclusiones provisionales un informe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que alertaba en octubre de 2003 al Gobierno de José María Aznar de la “elevación considerable del nivel de riesgo” de ataques islamistas en España. El servicio de espionaje español aseguraba en este documento que el apoyo a la guerra de Irak había puesto a España en el punto de mira del mundo árabe, y pedía que se elevara el nivel de seguridad.
El informe del CNI, cuyo contenido ya se había difundido el pasado mes de febrero, se incluye ahora en un anexo de las conclusiones provisionales de la Fiscalía y explica como “la visibilidad de España en el mundo árabe se incrementó” durante 2003 por varias razones: “posición de España en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre la cuestión de Irak, presencia de las fuerzas armadas en territorio iraquí, acciones contra terroristas en nuestro país, celebración en Madrid de la Conferencia de donantes para Irak”.
Aumentar las medidas de protección
Los analistas del CNI alertaron a Aznar de que las alusiones en España a medios de comunicación árabes habían provocado “en el radicalismo islámico la percepción de que España hace el trabajo sucio a los americano y que persigue al Islam”. Por eso, el CNI aconsejaba entonces “reforzar las medidas de protección en estos ámbitos”.
Ocupación militar
Además, el documento explicaba al ex presidente del Gobierno que la presencia de las tropas españolas en Irak se percibía como una “ocupación militar del territorio árabe”, y aseguraba que “las amenazas explícitas a intereses españoles han crecido significativamente”.
Amenazas directas
El documento también recoge las amenazas directas a España por parte de Osama Bin Laden el 18 de octubre de 2003, y del llamado órgano de Información de Ayuda al Pueblo Iraquí, que salió a la luz el mismo mes.
Las advertencias de peligro se intensificaron cuando, el 7 de noviembre de 2003, uno de los suicidas de Leganés, Allekema Lamari, anunciaba que pretendía un gran ataque en España. El mismo día “el dirigente de propaganda de Al Qaeda Abu Muhammad Al Ablaj afirmó que habría un ataque violento dentro de uno de los seis países occidentales” que Bin Laden incluyó en su amenaza de octubre.
Críticas del PP
Esta postura de la Fiscalía ha levantado las críticas en el PP. Su portavoz en el Congreso, Eduardo Zaplana, criticó que la Fiscalía haya utilizado “argumentos políticos y valoraciones subjetivas” dejando de lado “su responsabilidad y su deber”. Zaplana aseguró que no hay precedentes “en ningún país democrático del mundo que un fiscal achaque un atentado terrorista a decisiones legítimas de un Gobierno democrático”.
El secretario general de los populares, ángel Acebes, también reaccionó con dureza ante las conclusiones de la Fiscalía, y declaró que es “un auténtico disparate atribuir un atentado terrorista a unas decisiones políticas”.
El CNI alertó al Gobierno 4 meses antes del 11-M
Aznar supo del riesgo de un atentado
V.V.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha presentado entre sus conclusiones provisionales un informe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que alertaba en octubre de 2003 al Gobierno de José María Aznar de la “elevación considerable del nivel de riesgo” de ataques islamistas en España. El servicio de espionaje español aseguraba en este documento que el apoyo a la guerra de Irak había puesto a España en el punto de mira del mundo árabe, y pedía que se elevara el nivel de seguridad.
El informe del CNI, cuyo contenido ya se había difundido el pasado mes de febrero, se incluye ahora en un anexo de las conclusiones provisionales de la Fiscalía y explica como “la visibilidad de España en el mundo árabe se incrementó” durante 2003 por varias razones: “posición de España en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre la cuestión de Irak, presencia de las fuerzas armadas en territorio iraquí, acciones contra terroristas en nuestro país, celebración en Madrid de la Conferencia de donantes para Irak”.
Aumentar las medidas de protección
Los analistas del CNI alertaron a Aznar de que las alusiones en España a medios de comunicación árabes habían provocado “en el radicalismo islámico la percepción de que España hace el trabajo sucio a los americano y que persigue al Islam”. Por eso, el CNI aconsejaba entonces “reforzar las medidas de protección en estos ámbitos”.
Ocupación militar
Además, el documento explicaba al ex presidente del Gobierno que la presencia de las tropas españolas en Irak se percibía como una “ocupación militar del territorio árabe”, y aseguraba que “las amenazas explícitas a intereses españoles han crecido significativamente”.
Amenazas directas
El documento también recoge las amenazas directas a España por parte de Osama Bin Laden el 18 de octubre de 2003, y del llamado órgano de Información de Ayuda al Pueblo Iraquí, que salió a la luz el mismo mes.
Las advertencias de peligro se intensificaron cuando, el 7 de noviembre de 2003, uno de los suicidas de Leganés, Allekema Lamari, anunciaba que pretendía un gran ataque en España. El mismo día “el dirigente de propaganda de Al Qaeda Abu Muhammad Al Ablaj afirmó que habría un ataque violento dentro de uno de los seis países occidentales” que Bin Laden incluyó en su amenaza de octubre.
Críticas del PP
Esta postura de la Fiscalía ha levantado las críticas en el PP. Su portavoz en el Congreso, Eduardo Zaplana, criticó que la Fiscalía haya utilizado “argumentos políticos y valoraciones subjetivas” dejando de lado “su responsabilidad y su deber”. Zaplana aseguró que no hay precedentes “en ningún país democrático del mundo que un fiscal achaque un atentado terrorista a decisiones legítimas de un Gobierno democrático”.
El secretario general de los populares, ángel Acebes, también reaccionó con dureza ante las conclusiones de la Fiscalía, y declaró que es “un auténtico disparate atribuir un atentado terrorista a unas decisiones políticas”.