LOS HINOJOSOS: Zarzalejos inició su discurso matinal hablando de los...

Zarzalejos inició su discurso matinal hablando de los problemas e incertidumbres que se ciernen sobre los diarios impresos para acabar concentrando sus palabras en torno a la campaña denigratoria que la COPE ha puesto en marcha contra ABC desde hace más dos años con el firme objetivo de convertir El Mundo en el único diario de la derecha española y en consecuencia en el que influya y controle toda la estrategia y el liderazgo del PP. La vieja obsesión de Pedro J. Ramírez, que siempre soñó con ser en el Partido Popular lo que Prisa y Polanco son en el PSOE y, en este caso, en el Gobierno, pero con la notable diferencia de que el editor, hoy en franca retirada a favor de su hijo Ignacio Polanco, se juega su dinero.

El director de ABC, cuya intervención fue calificada de dura por algunos presentes, estuvo claro, directo y si me apuran escaso. Porque Zarzalejos ha hecho, por primera vez en público y diciendo la verdad, mucho menos de lo que hace a diario la COPE falsificando la realidad y con las bendiciones de la Conferencia Episcopal, con la que el director del diario monárquico estuvo generoso. Aunque calificó de “inexplicable” su actitud frente al furibundo ataque de la cadena de radio católica, con unos modales y unos mensajes que nada tienen que ver ni con la doctrina cristiana, ni con la decencia, ni con la libre competencia. Sino más bien con unos intereses que Zarzalejos calificó de oscuros y que no lo son tanto porque a la vista están: ambición, poder y dinero para los negocios particulares de los implicados.

Y decimos que Zarzalejos estuvo escaso porque la Conferencia Episcopal, o al menos ciertos prelados como Rouco y Cañizares, se merecían una directa mención y crítica, sin que ello pueda ser interpretado un ataque a la Iglesia católica, sino a los representantes que han dado sus bendiciones a esa campaña y que, por tanto, tienen un clara y grave responsabilidad. De la misma manera que quizás le faltó al director de ABC profundizar en las complicidades políticas directas que avalan en esta operación contra su diario por parte de destacados dirigentes del Partido Popular, como son Zaplana, Acebes y Aguirre, que están confabulados con la COPE y El Mundo, a los que han beneficiado —a cambio de protección, promoción y palos a sus adversarios— en los ámbitos políticos, editorial y económicamente con la intención de convertir El Mundo en el diario de la derecha y organizar un núcleo de presión dentro del PP para promocionar, frente a Rajoy (al que El Mundo y la COPE dan por derrotado ante Zapatero), a Esperanza Aguirre como la futura presidenta del PP —el librito de marras contra Gallardón formaba parte de esa estrategia— para que, ¡por fin!, el poder mediático del PP resida en El Mundo, lo que les permitiría exprimir todas las cuotas de poder que tenga el PP. Como lo hicieron cuando gobernaba Aznar en España, Zaplana en Valencia y ahora con Matas en Baleares y Aguirre en Madrid. Basta ver las licencias concedidas, los contratos publicitarios, los avales y los créditos de Cajas de Ahorro de todos estos centros de poder pepero, o lo de Telefónica en tiempos de Juan Villalonga, que no continuó Alierta y así le fue.