06/12/2006
Los policías que pactaron con el diario, encarcelados
El Mundo a uno de los imputados: "La vamos a liar"
El encarcelamiento de los policías que intentaron vincular una trama de tráfico de explosivos con el 11-M, ha supuesto otro revés para la teoría de la conspiración esgrimida y jaleada por el diario El Mundo y otros medios afines. Las converaciones entre estos policías y el rotativo de Pedro J. Ramírez manifiestan la clara intencionalidad política por parte de este periódico, presto a alimentar su teoría con este nuevo escándalo.
Según informaba el diario El País, el juez Juan Del Olmo envió ayer por la noche a prisión a los policías José Luis González Clares, Celestino Rivera y Antonio Jesús Parrilla, al supuesto narcotraficante Manuel Romero, su esposa Isabel García y el abogado Gerardo Hermoso, en relación con delitos de detención ilegal, tráfico de drogas y de explosivos, así como revelación de secretos con perjuicio para la causa pública.
Graves delitos
El policía José Luis González Clares se encontraba aliado con el supuesto narcotraficante Manuel Romero que, junto a su esposa y el abogado (ambos encarcelados), habían colaborado para implicar a una mujer rusa en un delito de tráfico de drogas, de modo que ésta perdiera la custodia de sus dos hijos. La mujer había estado casada con el hijo del abogado, que con esta fraudulenta operación conseguía recuperar la custodia de los menores.
Llaman a El Mundo
Pero el delictivo grupo entonces conformado continuó sus actividades y planeó una supuesta confidencia de tráfico de explosivos Goma 2 ECO con la que lograr el acercamiento a una cárcel de Madrid del padre del narcotraficante Manuel Romero, que se encontraba preso en Galicia. En ese momento, los policías Celestino Rivera y Jesús Parrilla, entraron en escena para contactar con el diario El Mundo y convertir este falso tráfico de explosivos en una supuesta noticia que vincularía los hechos con el atentado del 11-M, teoría en la que el diario de Pedro J. Ramírez viene insistiendo desde hace mucho tiempo.
En portada
El Mundo no tardó en publicar en su portada la supuesta revelación del tráfico de explosivos Goma 2 y lo vinculó al 11-M con datos falsos facilitados por los agentes. La investigación judicial acreditó estos hechos con grabaciones telefónicas de los policías con redactores del diario dirigido por Pedro J. Ramírez, grabaciones que figuran en el auto y cuyas partes más relevantes publicaba hoy el diario El País.
Las conversaciones
Estas conversaciones entre los policías y el periodista de El Mundo Fernando Lázaro muestran la decidida intencionalidad política de El Mundo a la hora de publicar estas informaciones. Las grabaciones indican que la noticia no se publicaría hasta algunos días después de la manifestación que tuvo lugar en Madrid por parte de la AVT para no solaparse y "quemar" esta marcha -en parte promovida para desgastar al Gobierno de Rodríguez Zapatero-.
"La vamos a liar"
El periodista de El Mundo, manifestaba su entusiasmo sobre la publicación de esta "revelación" el día 29 de noviembre, víspera de la aparición en el diario del polémico reportaje. Con frases como "la vamos a liar. Mañana vamos a hacer mucho ruido" o "mañana va en primera, a 'to' trapo", el periodista comunicaba a su confidente policial las intenciones del periódico.
Sin faltar a la cita, El Mundo publicaba el 30 de noviembre una información sobre el caso en su primera página que decía lo siguiente: "Investigan una trama policial por traficar con Goma 2 ECO en Madrid. Entre los supuestos implicados figura un agente que estaba en la comisaría de Vallecas la noche en que apareció la mochila sobre la que se sustenta la versión oficial del 11-M. Las pesquisas tienen su origen en la fallida entrega en agosto de 5 kilos de Goma 2 conectados a detonadores en un parque de Leganés próximo al piso donde murieron los islamistas". Una noticia que está en la línea de supuestas "tramas", como la del ácido bórico, desmontadas anteriormente.
El Mundo responde
El rotativo de Pedro J. Ramírez manifestaba hoy, en su editorial, su indignación ante el auto del juez Del Olmo, que calificaba como "garzonada". Para el periódico, esta "chapuza judicial" sólo vendría dirigida a "restringir la libertad de información de El Mundo". Esta sentencia estaría, según el editorial, al servicio de confundir y desviar la atención del "escándalo" del que sería responsable el ministerio de Interior -que, además, habría intervenido en la decisión del juez-. Una encendida y crispada respuesta a una operación judicial que parece suponer un obstáculo más para los intereses de este diario.
Los policías que pactaron con el diario, encarcelados
El Mundo a uno de los imputados: "La vamos a liar"
El encarcelamiento de los policías que intentaron vincular una trama de tráfico de explosivos con el 11-M, ha supuesto otro revés para la teoría de la conspiración esgrimida y jaleada por el diario El Mundo y otros medios afines. Las converaciones entre estos policías y el rotativo de Pedro J. Ramírez manifiestan la clara intencionalidad política por parte de este periódico, presto a alimentar su teoría con este nuevo escándalo.
Según informaba el diario El País, el juez Juan Del Olmo envió ayer por la noche a prisión a los policías José Luis González Clares, Celestino Rivera y Antonio Jesús Parrilla, al supuesto narcotraficante Manuel Romero, su esposa Isabel García y el abogado Gerardo Hermoso, en relación con delitos de detención ilegal, tráfico de drogas y de explosivos, así como revelación de secretos con perjuicio para la causa pública.
Graves delitos
El policía José Luis González Clares se encontraba aliado con el supuesto narcotraficante Manuel Romero que, junto a su esposa y el abogado (ambos encarcelados), habían colaborado para implicar a una mujer rusa en un delito de tráfico de drogas, de modo que ésta perdiera la custodia de sus dos hijos. La mujer había estado casada con el hijo del abogado, que con esta fraudulenta operación conseguía recuperar la custodia de los menores.
Llaman a El Mundo
Pero el delictivo grupo entonces conformado continuó sus actividades y planeó una supuesta confidencia de tráfico de explosivos Goma 2 ECO con la que lograr el acercamiento a una cárcel de Madrid del padre del narcotraficante Manuel Romero, que se encontraba preso en Galicia. En ese momento, los policías Celestino Rivera y Jesús Parrilla, entraron en escena para contactar con el diario El Mundo y convertir este falso tráfico de explosivos en una supuesta noticia que vincularía los hechos con el atentado del 11-M, teoría en la que el diario de Pedro J. Ramírez viene insistiendo desde hace mucho tiempo.
En portada
El Mundo no tardó en publicar en su portada la supuesta revelación del tráfico de explosivos Goma 2 y lo vinculó al 11-M con datos falsos facilitados por los agentes. La investigación judicial acreditó estos hechos con grabaciones telefónicas de los policías con redactores del diario dirigido por Pedro J. Ramírez, grabaciones que figuran en el auto y cuyas partes más relevantes publicaba hoy el diario El País.
Las conversaciones
Estas conversaciones entre los policías y el periodista de El Mundo Fernando Lázaro muestran la decidida intencionalidad política de El Mundo a la hora de publicar estas informaciones. Las grabaciones indican que la noticia no se publicaría hasta algunos días después de la manifestación que tuvo lugar en Madrid por parte de la AVT para no solaparse y "quemar" esta marcha -en parte promovida para desgastar al Gobierno de Rodríguez Zapatero-.
"La vamos a liar"
El periodista de El Mundo, manifestaba su entusiasmo sobre la publicación de esta "revelación" el día 29 de noviembre, víspera de la aparición en el diario del polémico reportaje. Con frases como "la vamos a liar. Mañana vamos a hacer mucho ruido" o "mañana va en primera, a 'to' trapo", el periodista comunicaba a su confidente policial las intenciones del periódico.
Sin faltar a la cita, El Mundo publicaba el 30 de noviembre una información sobre el caso en su primera página que decía lo siguiente: "Investigan una trama policial por traficar con Goma 2 ECO en Madrid. Entre los supuestos implicados figura un agente que estaba en la comisaría de Vallecas la noche en que apareció la mochila sobre la que se sustenta la versión oficial del 11-M. Las pesquisas tienen su origen en la fallida entrega en agosto de 5 kilos de Goma 2 conectados a detonadores en un parque de Leganés próximo al piso donde murieron los islamistas". Una noticia que está en la línea de supuestas "tramas", como la del ácido bórico, desmontadas anteriormente.
El Mundo responde
El rotativo de Pedro J. Ramírez manifestaba hoy, en su editorial, su indignación ante el auto del juez Del Olmo, que calificaba como "garzonada". Para el periódico, esta "chapuza judicial" sólo vendría dirigida a "restringir la libertad de información de El Mundo". Esta sentencia estaría, según el editorial, al servicio de confundir y desviar la atención del "escándalo" del que sería responsable el ministerio de Interior -que, además, habría intervenido en la decisión del juez-. Una encendida y crispada respuesta a una operación judicial que parece suponer un obstáculo más para los intereses de este diario.