LOS HINOJOSOS: ¿Síntoma de caradura? Rajoy afirma que no se puede...

¿Síntoma de caradura?

Rajoy afirma que no se puede criticar, presionar ni chantajear a los jueces

Antes del pronunciamiento de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Mariano Rajoy, el martes 23 de enero, señaló que “si los jueces no mantuvieran a De Juana en prisión, podría sentarse un peligroso precedente.” El líder del PP se preguntó además si en base a huelgas de hambre no terminarían por “salir todos los etarras de la cárcel”.

¿El jefe de la derecha estaba cuestionando a través de sus palabras la independencia del poder judicial? Recuérdese que –de acuerdo con la legalidad vigente y sin vulnerarla, por supuesto- cabía la solución finalmente adoptada, pero también hubieran sido posibles la opción de la libertad condicional o la de la prisión domiciliaria.

María San Gil
El día 24 de enero, María San Gil, máxima responsable del PP vasco, advirtió que si la Audiencia excarcelara a De Juana ello “sería un escándalo democrático”, porque la sociedad “no puede ceder ante un terrorista que ha asesinado a 25 personas”. ¿Estaba María San Gil de ese modo cuestionando, ingiriendo o presionando a los magistrados de la Audiencia con el fin de que su veredicto se ajustara a las teorías del PP? En todo caso, San Gil lo que sí hizo fue una exhibición de ignorancia supina o de voluntad manipuladora.

Delitos de amenazas
De Juana asesinó, en efecto, a 25 personas, pero él ya cumplió su condena de acuerdo, por cierto, con las modificaciones del Código Penal aprobadas por el franquismo. Lo que se dirime en la actualidad, pues, son dos presuntos delitos de amenazas, supuestamente contenidos en dos de sus artículos en el diario somos. La sentencia está recurrida ante el Tribunal Supremo y, por tanto, no es aún firme.

Martínez Pujalte, el del fondo sur
El mismo día 24 de los corrientes, el diputado Vicente Martínez Pujalte afirmó que si la Audiencia concediera prisión atenuada a De Juana, estaríamos ante una decisión judicial de “prisión ligth”. Equivaldría –añadió este hooligan del fondo sur en el Congreso de los Diputados- a una victoria de quien había planteado un “chantaje” al Estado de Derecho. ¿Estaba Martínez Pujalte intentando condicionar a sus señorías de la Audiencia Nacional?

ángel Acebes
Asimismo, y antes de conocerse el auto de la citada Sala de lo Penal, el secretario general del PP, ángel Acebes, incrementó la presión a los jueces: “El Estado de Derecho no puede doblegarse ni someterse al chantaje terrorista, porque esto tendría unas consecuencias gravísimas (…) Si se abre la puerta, será para todos: para un terrorista, un violador o un asesino. Por eso el Estado de Derecho no puede ceder”. ¿Estaba Acebes –maestro consumado en el arte del simplismo y doctor honoris causa en el de la demagogia- interfiriendo en la labor de los magistrados?

“Pésima noticia”
Podríamos ampliar con datos fehacientes los numerosos ataques lanzados desde el PP –y desde sus plataformas mediáticas- contra aquellos jueces que se han separado del recto camino genovés a la hora de impartir justicia. El 7 de julio de 2006, Jaime Ignacio del Burgo, diputado del PP, criticó al juez del Olmo por haber cerrado el sumario del 11-M. “El sumario de Del Olmo se ha cerrado en falso” porque “no despeja las grandes incógnitas que se ciernen sobre la masacre”. Del Burgo redondeó su andanada así: “El cierre del sumario es una pésima noticia porque los españoles nos quedamos sin saber quién hizo y promovió un atentado que provocó un auténtico terremoto político en España”.

¿Amnesia?
Pues bien Rajoy, aquejado una vez más de amnesia -lo que le impide recordar sus argumentos del 23 de enero pasado y contribuye a que se olvide de otros parecidos de compañeros suyos del PP- dijo ayer para replicar a Zapatero: “Es un disparate decir que se puede criticar a la justicia” cuando “el abc de la democracia es que no se puede ni presionar ni chantajear a los jueces”. ¿Amnesia? No, en esta ocasión, parece más bien un síntoma de caradura.