LOS HINOJOSOS: 14/05/2007 Escasa afluencia a los mítines del líder...

14/05/2007

Escasa afluencia a los mítines del líder del PP

Rajoy se tambalea al inicio de la campaña

ANDRéS VILLENA

Los primeros días de la campaña electoral están deparando, sin duda, resultados muy preocupantes para el Partido Popular y, sobre todo, para su presidente, Mariano Rajoy. El líder de la derecha, en gira por España con el objeto de arropar a sus candidatos municipales y autonómicos, se ha encontrado ante locales a medio llenar y lugares en los que la falta de público denota el poco entusiasmo que el delegado por Aznar para conseguir la presidencia del Gobierno está despertando entre muchos ciudadanos españoles.
El presidente del PP, Mariano Rajoy, encajó ayer en Las Palmas de Gran Canaria su segunda decepción consecutiva. Rajoy había acudido para apoyar a la alcaldesa de Las Palmas, Pepa Luzardo y al presidente regional y candidato a la presidencia de Canarias, José Manuel Soria, pero se encontró con un auditorio medio vacío.

Un mal comienzo
Rajoy llevaba ya el amargo recuerdo del día anterior en Murcia, donde sólo pudo congregar a unos 7000 simpatizantes, cifra que la organización engordó hasta los 15000. Y es que la campaña del PP no ha empezado nada bien, con una pegada de carteles en la Plaza de Colón de Madrid en la que apenas se congregaron unos centenares de personas y un primer mitin en Valladolid, en el que quedaron –aunque pocas- algunas sillas vacías.

Además, en sus feudos
La situación se revela como más preocupante cuando no se puede concluir con que haya agotamiento por parte de la gente –sólo llevamos tres días de campaña- y, lo peor, que estos pinchazos de Rajoy se están produciendo en localidades en las que su partido se encuentra bastante fortalecido. Concretamente, Gran Canaria es la isla en la que el PP tiene más apoyo político de todo el archipiélago y donde tiene el poder tanto en el Ayuntamiento como en el Cabildo, el gobierno de la isla. Lo mismo ocurre en Murcia.

La mitad que Aznar
La escasa afluencia y entusiasmo demostrado por el público hacia Mariano Rajoy lleva a muchos a volver a la vieja polémica sobre el liderazgo en el PP. ¿Es Rajoy un líder que pueda empujar a su partido a la victoria, nacional o local? A este respecto, la agencia Servimedia reveló ayer que una hora antes de empezar el mitin de Las Palmas, un dirigente nacional de su partido reconoció su temor a que la plaza quedara medio vacía, al contrario de lo que había sucedido cuatro años antes, cuando el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, acudió al mismo lugar para apoyar a los mismos candidatos. Las comparaciones son odiosas, sobre todo para el que sale perdiendo.

La AVT, también en crisis
Esta crisis de asistencia a los actos del PP coincide con el escaso apoyo que las manifestaciones convocadas por la AVT recibieron el pasado sábado. Unas marchas que no contaron con la cobertura habitual de COPE ni de Telemadrid y que violaron, en algunas ocasiones, la ley. Fue el caso de la concentración de Murcia, que no había sido autorizada por la Delegación del Gobierno por no haber sido solicitada con la preceptiva antelación de diez días. El protagonista a la baja y, técnicamente en la ilegalidad, fue Mariano Rajoy.

¡50 personas!
A pesar de que estas marchas se integran en una autodenominada “rebelión cívica” contra el Gobierno, el líder de la oposición fue presentado en Murcia por el orador de la AVT como el “próximo presidente de la nación española”. Esta demostración de la auténtica intención de algunas asociaciones apolíticas, no fue, sin embargo, la nota más destacada: el futuro presidente fue presentado ante solamente 50 personas, que fueron las que respaldaron esta manifestación en la ciudad de Murcia.

Malos augurios
Estos resultados no vaticinan nada bueno para el que ha querido calificar las elecciones municipales y autonómicas como unas primarias. Perdido ya de lejos el utópico camino del centro político, y habiendo cedido un excesivo protagonismo a satélites como la escandalosa AVT y la no menos ruidosa FAES, el liderazgo de Mariano Rajoy comienza a dar muestras de debilidad, que pueden no traer consecuencias positivas para el que quiere ser el próximo presidente del Gobierno español.