LOS HINOJOSOS: ¿Quien te ha dicho que yo no vivo en el Pueblo?. Te...

¿Quien te ha dicho que yo no vivo en el Pueblo?. Te equivocas.
Se nota que eres muy joven y no has vivido antes de los 70, para decir que se quede alguien aquí, para tirar del carro.
¿Acaso crees que la gente se iba por capricho?. Las personas emigraban porque estaban hartas de ir andando detrás del borrico, al campo a escardar, coger lentejas, segar, vendimiar, o coger aceituna, tanto hombres como mujeres, echar unas jornadas agotadoras, unas veces abrasados por el implacable sol y otras tiritando de frío por el inclemente invierno, almorzar un guardia civil (arenque o sardina salada), comer unas patatas viudas o con algo de bacalao y después con el mismo tole tole , para casa. Y lo que ganabas, solo te servía para pagar el anticipo que te había dado el “amo” en el invierno anterior. ¿A estos es a los que les vas a pedir que tiren del carro?.
La tartana, que no el carro, la tenían los que estaban obligados a llevar a cabo la modernización de las explotaciones agrarias, y crear puestos de trabajo, evitando la despoblación de los pueblos como el nuestro. Y esos se pegaban la gran vida, viviendo en la Capital. Solo aparecían por el pueblo a llevarse el dinero de la cosecha.
Ahora no se tendrá dinero, se vive con estrecheces, y con serios retrasos, si nos comparamos con ciertas zonas de España, pero todo se ha modernizado, y se vive, no bien, pero si se puede calificar de tirandillo. La diferencia con los años anteriores a los 70 es abrumadora, cuando en muchas casas solo había puertas desvencijadas, que en invierno te morías de frío, y tenías que poner la banca con una manta para que hiciese de cortafríos, mientras permanecía toda la familia acurrucada alrededor del fuego en la cocina, con la barriga medio vacía y la ropa aguantando a fuerza de remiendos. Vivíamos, como se ven ahora los habitantes de los países árabes, del norte de áfrica.
¡Tu has tenido mucha suerte!.

TOMA Y DACA.