FELIPE GONZALEZ MARQUEZ:
Presidente de Gobierno (1982-1996)
Después de la histórica victoria del PSOE del 20 de octubre de 1982, en la que obtuvo el 48, 3% de los sufragios y 202 diputados, la primera mayoría absoluta de un partido en la democracia, fue elegido presidente del gobierno español por el Congreso de los Diputados, y encabezó un gobierno en el que Alfonso Guerra era vicepresidente; ganó también las elecciones de 1986, 1989 y 1993, las dos primeras con mayoría absoluta.
Sus gobiernos llevaron a cabo la reconversión industrial, y la modernización y universalización tanto del sistema educativo español, como del sistema sanitario y de seguridad social, así como una ampliación y modernización de las infraestructuras, financiada mediante un controvertido aumento de la deuda pública y los Fondos de Desarrollo de la Unión Europea. Llevó a cabo una importante tarea de modernización y acercamiento a la sociedad del ejército, acabando con el fantasma permanente de un nuevo golpe de Estado. No abolió el servicio militar obligatorio, con el argumento de que un hipotético ejército profesional sería, en su opinión, un ejército de "mercenarios", una "guardia pretoriana" y que estaría compuesto mayoritariamente por personas procedentes de estratos sociales humildes. Esta última afirmación se ha visto, en parte, confirmada posteriormente al haber sido necesaria la apertura del voluntariado a los emigrantes, económicamente necesitados, ante la falta de voluntarios españoles.
Defendió la apertura del país al exterior y las relaciones con Europa, Estados Unidos y Latinoamérica. Apoyó la permanencia de España en la OTAN convocando un referéndum en 1986 a pesar de haberse opuesto a su entrada durante el gobierno de su antecesor Leopoldo Calvo-Sotelo. Apoyó, con el envío de tropas (incluyendo a marineros de reemplazo), a las fuerzas aliadas en la primera Guerra del Golfo de 1991. También dio apoyo logístico a las fuerzas aliadas: Los puertos y aeropuertos españoles participaron plenamente en la cadena logística de la preparación de la Guerra del Golfo de 1991, y parte de los B52 que bombardearon Iraq despegaron a sus misiones desde España.
Bajo su mandato, España se unió a la Comunidad Económica Europea en 1985, cuya entrada efectiva se produjo en enero de 1986.
También se celebraron las Olimpiadas de Barcelona en 1992 y la Exposición Universal de Sevilla el mismo año que supusieron la confirmacion al mundo de la modernidad y la estabilidad de la democracia española.
Sufrió las primeras huelgas generales de la democracia, lo que llevó al distanciamiento de su partido del sindicato Unión General de Trabajadores (UGT), también creado por el fundador del PSOE Pablo Iglesias, y a la ruptura de su amistad con el líder del sindicato Nicolás Redondo, su valedor en Suresnes.
Durante su última etapa de gobierno se sucedieron los escándalos de corrupción: Flick (financiación ilegal del PSOE), fondos reservados (desvío de partidas destinadas a la lucha antiterrorista), Filesa (las empresas Filesa, Matesa y Time-Export, que servían para financiar ilegalmente al PSOE), Ibercorp, comisiones ilegales en el AVE, caso Juan Guerra (hermano del vicepresidente Alfonso Guerra) y caso Luis Roldán (director de la Guardia Civil). Además, salió a la luz pública el terrorismo de estado (GAL), en que se vieron involucrados miembros de su gobierno. A pesar de este cúmulo de escándalos, González siempre negó su implicación y conocimiento sobre ellos.
Pérdida electoral y retirada de la política activa (1996-)
González perdió las elecciones de 1996 por un estrecho margen, en favor del Partido Popular de José María Aznar.
En el 34º Congreso del partido, celebrado en Madrid entre los días 20 y 22 de junio de 1997, dimitió y fue sustituido en la Secretaría General por Joaquín Almunia.
Fue diputado por Madrid hasta las elecciones generales de 2000, en las que se presentó al Congreso en la lista electoral del PSOE por Sevilla. Acabó renunciando a presentarse a las elecciones generales de 2004. Actualmente está casi retirado de la política, y preside la Fundación Progreso Global.
Presidente de Gobierno (1982-1996)
Después de la histórica victoria del PSOE del 20 de octubre de 1982, en la que obtuvo el 48, 3% de los sufragios y 202 diputados, la primera mayoría absoluta de un partido en la democracia, fue elegido presidente del gobierno español por el Congreso de los Diputados, y encabezó un gobierno en el que Alfonso Guerra era vicepresidente; ganó también las elecciones de 1986, 1989 y 1993, las dos primeras con mayoría absoluta.
Sus gobiernos llevaron a cabo la reconversión industrial, y la modernización y universalización tanto del sistema educativo español, como del sistema sanitario y de seguridad social, así como una ampliación y modernización de las infraestructuras, financiada mediante un controvertido aumento de la deuda pública y los Fondos de Desarrollo de la Unión Europea. Llevó a cabo una importante tarea de modernización y acercamiento a la sociedad del ejército, acabando con el fantasma permanente de un nuevo golpe de Estado. No abolió el servicio militar obligatorio, con el argumento de que un hipotético ejército profesional sería, en su opinión, un ejército de "mercenarios", una "guardia pretoriana" y que estaría compuesto mayoritariamente por personas procedentes de estratos sociales humildes. Esta última afirmación se ha visto, en parte, confirmada posteriormente al haber sido necesaria la apertura del voluntariado a los emigrantes, económicamente necesitados, ante la falta de voluntarios españoles.
Defendió la apertura del país al exterior y las relaciones con Europa, Estados Unidos y Latinoamérica. Apoyó la permanencia de España en la OTAN convocando un referéndum en 1986 a pesar de haberse opuesto a su entrada durante el gobierno de su antecesor Leopoldo Calvo-Sotelo. Apoyó, con el envío de tropas (incluyendo a marineros de reemplazo), a las fuerzas aliadas en la primera Guerra del Golfo de 1991. También dio apoyo logístico a las fuerzas aliadas: Los puertos y aeropuertos españoles participaron plenamente en la cadena logística de la preparación de la Guerra del Golfo de 1991, y parte de los B52 que bombardearon Iraq despegaron a sus misiones desde España.
Bajo su mandato, España se unió a la Comunidad Económica Europea en 1985, cuya entrada efectiva se produjo en enero de 1986.
También se celebraron las Olimpiadas de Barcelona en 1992 y la Exposición Universal de Sevilla el mismo año que supusieron la confirmacion al mundo de la modernidad y la estabilidad de la democracia española.
Sufrió las primeras huelgas generales de la democracia, lo que llevó al distanciamiento de su partido del sindicato Unión General de Trabajadores (UGT), también creado por el fundador del PSOE Pablo Iglesias, y a la ruptura de su amistad con el líder del sindicato Nicolás Redondo, su valedor en Suresnes.
Durante su última etapa de gobierno se sucedieron los escándalos de corrupción: Flick (financiación ilegal del PSOE), fondos reservados (desvío de partidas destinadas a la lucha antiterrorista), Filesa (las empresas Filesa, Matesa y Time-Export, que servían para financiar ilegalmente al PSOE), Ibercorp, comisiones ilegales en el AVE, caso Juan Guerra (hermano del vicepresidente Alfonso Guerra) y caso Luis Roldán (director de la Guardia Civil). Además, salió a la luz pública el terrorismo de estado (GAL), en que se vieron involucrados miembros de su gobierno. A pesar de este cúmulo de escándalos, González siempre negó su implicación y conocimiento sobre ellos.
Pérdida electoral y retirada de la política activa (1996-)
González perdió las elecciones de 1996 por un estrecho margen, en favor del Partido Popular de José María Aznar.
En el 34º Congreso del partido, celebrado en Madrid entre los días 20 y 22 de junio de 1997, dimitió y fue sustituido en la Secretaría General por Joaquín Almunia.
Fue diputado por Madrid hasta las elecciones generales de 2000, en las que se presentó al Congreso en la lista electoral del PSOE por Sevilla. Acabó renunciando a presentarse a las elecciones generales de 2004. Actualmente está casi retirado de la política, y preside la Fundación Progreso Global.