Sí, queridos foreros, ésta es una de las épocas en la que bien merece la pena volver a ese rincón apartado de todo lo que significa prisas, compromisos, luces, compras,... Allí, en nuestro rincón, la prisa se desvanece desde el momento mismo que, dejando la cuesta de la Peraleja, te adentras en una estrecha y sinuosa carretera que obliga levantar el pie del acelerador. La excitación por llegar cuanto antes, sabiendo que son pocos ya los Kms que nos separan de nuestro hogar, se intensifica por ese recorrido ahora lento. El compromiso aquí, en este punto, no es otro que disfrutar del entorno. Ese paisaje sencillo y armonioso, de pequeños montes ondulados que a mí se me antojan grandes y acogedores brazos que se expanden dándonos la bienvenida. Aquí, las luces brillantes dejan paso a esa luz natural, intensa unas veces, tamizada por el gris de las nubes otras, que intensifican los colores de los árboles despojados ya de su hojas, sumidos en su letargo invernal, a la espera de un nuevo renacer en unos cuantos meses. Y alcanzar por fin con la vista el Calvario desde lejos, anunciando que el final del recorrido se acerca. Bajar la ventanilla aunque el frío entre, para que el olor de la leña que arde en alguna que otra chimenea nos impregne y nos transporte a otros tiempos, una vez abandonada la carretera y adentrándonos en nuestro Pueblo. Es, en este instante, que el tiempo se detiene. Es en este preciso momento en el que las prisas, los compromisos, las compras, se desvanecen, para dar paso al disfrute que proporcionan los sentidos. Dejarse abordar por el frío que penetra aún yendo abrigados; dejarse arropar por el calor intenso de una chimenea encendida tras el paseo; compartir una charla amistosa degustando unas patatas asadas. Abandonándose a la sorpresa de lo que no ha sido planificado. Allí, nuestro pequeño rincón, todavía nos invita a detener el tiempo y saborearlo.
Para Todos, mis mejores deseos. ¡Feliz Navidad!
Para Todos, mis mejores deseos. ¡Feliz Navidad!