Hola
amigos/as del
Foro
Es verdad, no debimos hacerlo, pues en estas fechas la sensibilidad de algunas personas está a
flor de piel, y se disparan las emociones... pero ni ella ni yo lo hemos podido evitar. Los dos somos culpables.
Ella, llevaba muchos días insinuándose, ofreciéndose a mi, cada vez que yo entraba en
casa, limpia pero descaradamente, con ese desenfadado y alegre descaro que da el saberse querida, muy querida.
Yo entraba en casa intentando no mirarla, sabedor de que a la vista
... (ver texto completo)