Pasaba por aquí y me he dicho, voy a dejar algo de mi impronta. Al pararme en algunos de los mensajes expuestos, veo que en este foro, hay personas que de forma clara y manifiesta, tienen serias dudas sobre el comportamiento del Cabildo, pues nada ánimo, las dudas o sospechas fundadas, se aclaran en los Juzgados; a ver si tienen suerte y consiguen el " Marbella " de Castilla la Mancha, o por el contrario la ( mancha ), se la ganan con mucho honor en sus conductas personales.
Tenemos la muy arraigada costumbre de utilizar el dicho de " difama, difama, que algo queda ", aunque tambien deben saber que hay un proverbio árabe que dice: Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadaver de tu enemigo. Los campos de España ( todavía ), son todos bonitos y cada uno de ellos tiene un sabor muy especial para todo aquel que forma parte de su patrimonio sentimental que lo engrandece con el bello decorado conque se visten nuestros pueblos con la llegada de las diferentes estaciones, y máxime en primavera que aunque sea por muy poco pero saludable espacio de tiempo, logra borrar de nuestros a veces grotescos pensamientos, las disputas, envidias, cóleras, acaloramientos, enfrentamientos, y un largo etc, etc. Que son las cuestiones por las que en muchas ocasiones nos hacen aborrecer muy a pesar de los pesares, el alejamiento de los sitios con encanto.
Saludos al Cabildo, a los jueces que estarán cansados de derimir en rencillas de tan pequeño lugar, a Javier, al asesor de Javier, a los tíos que se cargan el pueblo, y mi especial salutación al conejillo que acertó a pasar por allí, deprisa, deprisa, y no se quedó.
Tenemos la muy arraigada costumbre de utilizar el dicho de " difama, difama, que algo queda ", aunque tambien deben saber que hay un proverbio árabe que dice: Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadaver de tu enemigo. Los campos de España ( todavía ), son todos bonitos y cada uno de ellos tiene un sabor muy especial para todo aquel que forma parte de su patrimonio sentimental que lo engrandece con el bello decorado conque se visten nuestros pueblos con la llegada de las diferentes estaciones, y máxime en primavera que aunque sea por muy poco pero saludable espacio de tiempo, logra borrar de nuestros a veces grotescos pensamientos, las disputas, envidias, cóleras, acaloramientos, enfrentamientos, y un largo etc, etc. Que son las cuestiones por las que en muchas ocasiones nos hacen aborrecer muy a pesar de los pesares, el alejamiento de los sitios con encanto.
Saludos al Cabildo, a los jueces que estarán cansados de derimir en rencillas de tan pequeño lugar, a Javier, al asesor de Javier, a los tíos que se cargan el pueblo, y mi especial salutación al conejillo que acertó a pasar por allí, deprisa, deprisa, y no se quedó.