Un refrán. La avaricia rompe el saco, y además es un pecado capital. Pues a misa a confesar, que alguno se ha dejado 20 millones de aquellas pesetas. Y encima no declaraban los intereses. Seguro que pide que entre todos le devolvamos el dinero que ocultaban al fisco. Cuenta doble moral.
Un beso a todos los horcajeños que nunca engañan y son nobles trabajadores.
Un beso a todos los horcajeños que nunca engañan y son nobles trabajadores.